Con buenas críticas en los matutinos Clarín, La Nación y Página 12 donde también se incluye una entrevista al joven director Eugenio Canevari, Paula, la película hizo su desembarco en la Ciudad de Buenos Aires.
La ópera prima que el joven Eugenio Canevari, un porteño hoy radicado en Barcelona, rodó en los sembradíos de Pergamino, retrata un universo marcado por la disparidad social, en el que la soja y los abortos clandestinos son dos de las muchas caras de la hipocresía. Con esta introducción, el matutino Página 12 se refiere a la producción realizada íntegramente en el Partido de Pergamino, protagonizada por Denise Labbate, Estefanía Blaiotta, Pablo Bocanera, Nazareno Gerde y Justo Carricart.
El director consigue que los silencios, los sonidos del ambiente, algunos de los detalles aparentemente triviales en la composición de un plano, las miradas, los gestos y los ademanes, se conviertan en herramientas que aportan al desarrollo de la historia, escribió Juan Pablo Cinelli de Página 12.
Paula es una galería de personajes monstruosos, aterradores por la frialdad con que van tejiendo esa red de vínculos truncos en la que nunca hay posibilidad de un verdadero diálogo, porque no existen interlocutores. La película acierta en retratar es mundo oscuro y lúgubre con una fotografía prístina, cuya amplia paleta de colores naturales acentúa, por oposición, lo mortuorio de ese universo, agregó.
Gaspar Zimerman de Clarín la calificó como buena. Es imposible no pensar en La ciénaga al ver Paula, pero aquí no se habla de la decadencia de la aristocracia, sino de la tensión entre clases, y hay una protagonista excluyente: la niñera de la casa, una adolescentes que carga con el secreto de un embarazo. A partir de esta circunstancia, la opera prima de Eugenio Canevari denuncia una de las tantas consecuencias de la inequidad social: si la prohibición del aborto es un problema para todas las mujeres, para las pobres es directamente una condena, sostuvo y agregó: Canevari tiene la habilidad de mostrar estas situaciones y dejar sentado su punto de vista sin caer en el panfleto. Casi todo queda dicho con más silencios que palabras, con más climas que explicaciones.
Diego Batlle de La Nación, que la calificó como Muy buena, escribió: Paula es una película de una madurez, un aplomo, una solidez y una convicción poco frecuentes en primeros largometrajes. Todo está muy pensado: lo que se ve y, sobre todo, lo que no. Lo que se dice (poco) y lo que se muestra (suficiente) como para comprender en todo su dimensión, en sus múltiples facetas, en sus distintos matices, los conflictos de una chica que es tan solitaria y tan callada que resulta casi invisible para los demás. Sobria y bella a su manera, pero también descarnada, esta película exhibida en los festivales de San Sebastián, Londres y Mar del Plata es poderosa por lo que expone, pero también por lo que insinúa y hasta por lo que esconde (el uso de la elipsis y del fuera de campo son impecables), con una marcación actoral acorde con el tono austero y riguroso del relato.
Eugenio Canevari, en la extensa entrevista publicada por Página 12, dijo: Teníamos una idea sólida, pero el guión era abierto, libre. Lo que estaba muy presente era el tema de las diferencias de clases. Es algo que he vivido mucho: crecí en un entorno medianamente burgués, pero mi familia no tenía mucha plata. Es interesante eso de no tener guita y crecer en un entorno social donde sí la hay, lo viví de una forma muy rara, desde adentro pero también desde afuera. Las conversaciones que tienen los personajes en la última escena de la película las he escuchado, esa liviandad con la cual se tocan ciertos temas, la falta de empatía. Creo que al final es uno de los temas más importantes de Paula.
Recordemos que, después de recorrer varios festivales de cine, entre ellos el de San Sebastián y Montevideo donde obtuvo el premio como Mejor Film Independiente, Paula, la película fue estrenada el jueves 2 de junio en la sala de Cinema Pergamino con la presencia de parte del elenco y su productor Felipe Yaryura.