En una entrevista con LA OPINION, el padre Juanito Cabrera habló de la marcha de las obras que comenzaron a mediados de este año y están a punto de culminar, mediante un sistema de construcción en seco. El templo será el espacio de recogimiento y contención para los jóvenes adictos que llegaron al predio de la ruta Nº 32 buscando su recuperación.
DE LA REDACCION. En junio pasado, en la Granja San Camilo, un centro para la internación voluntaria de personas con adicciones, se llevó adelante la colocación de la piedra fundamental a través de la que se inició la obra de la construcción de una pequeña capilla. A poco más de cuatro meses de ese emotivo acto que presidió el sacerdote camiliano Mateo Bautista, la construcción del templo avanza a paso firme y se prevé que la inauguración será el viernes 6 de enero, Día de Reyes.
En un mano a mano con LA OPINION, el sacerdote Juan Juanito Cabrera, referente de la Granja San Camilo y capellán de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, brindó detalles sobre el avance de la construcción de la capilla y contó sobre el desarrollo cotidiano en la Granja.
-¿Cómo surge la iniciativa de construir una capilla en la Granja?
-En junio el padre Mateo Bautista, de la familia Camiliana, nos ayudó con recursos económicos para empezar las obras que dieran lugar a la construcción de un espacio de oración para los chicos que asisten a la Granja San Camilo. Con un grupo de personas pensamos el proyecto y comenzamos a materializarlo porque nos parece importante aggiornar la espiritualidad camiliana a la problemática actual. San Camilo fue un hombre de Dios que se dedicó a los enfermos. Considerando la historia del santo es que nos preguntamos ¿cómo desarrollaría hoy San Camilo su tarea? Los adictos son enfermos y como tales merecen nuestra atención.
-¿En qué estado se encuentra la obra?
-La parte de la construcción externa está finalizada y pintada. Es importante aclarar que la construcción ha sido rápida ya que se ha realizado bajo la modalidad de construcción en seco. Por estos días estamos realizando la instalación eléctrica y luego comenzaremos con la colocación de las placas de yeso por dentro.
-¿Cuándo podrá ser inaugurada la capilla?
-Tenemos previsto hacer el acto oficial de inauguración el viernes 6 de enero, Día de Reyes, a las 19:00. Será el regalo de Reyes para los chicos que habitan en la Granja.
-La Capilla será un espacio para el sostén espiritual de las personas de la Granja
-Nosotros no somos una clínica psiquiátrica ni un espacio terapéutico sino que gracias al voluntariado logramos constituir un espacio de contención y acompañamiento a los adictos, y como obra de la Iglesia uno de los ejes fundamentales dentro del acompañamiento es la parte espiritual. Por eso consideramos que esta capilla será muy importante para los residentes de la Granja ya que encontrarán allí un espacio para rezar, para asistir a misa, para encontrarse con Dios.
-¿Se vuelcan a Dios, a la fe, los residentes de la Granja en su camino de resuperación?
-Sí, dentro de las actividades que tenemos en la Granja, y además de las otras terapias que se llevan adelante, nosotros consideramos fundamental afianzar la espiritualidad de los chicos. Por eso tenemos un grupo de oración, un grupo de mujeres que rezan el Rosario, otros que dan catequesis. Así les ofrecemos a los chicos otro modo de vivir, descubriendo que no están solos sino que están acompañados por Dios.
-¿Qué pasa con la familia? ¿Acompañan este camino espiritual?
-Cuando el chico empieza a sanar, atraviesa el proceso de recuperación descubriendo que existe otro modo de vida mucho mejor que el que llevaba, comienza a recuperar los lazos que había perdido con sus familiares. Esto motiva que el domingo sea para nosotros el día de la familia. En este marco los padres, hermanos, tíos, primos, abuelos de los chicos que residen en la Granja se acercan y disfrutan de los domingos, unidos, y es maravilloso ver cómo la familia participa no solo de las actividades recreativas sino también de las espirituales. Dios obra en la vida de aquellos que le abren su corazón.
-Se ha cumplido un año de vida de la Granja. ¿Cómo analizan la actividad desde la inauguración de este espacio a la fecha?
-El pasado 11 de este mes cumplimos el primer año desde que fuera inaugurada la Granja. Estamos muy contentos por lo que ha transcurrido en un año. Hemos aprendido mucho con cada caso. Logramos que la Sedronar nos reconociera como espacio de contención para los adictos. Muchas fueron las personas que se recuperaron porque nuestro trabajo apunta a ser integral, abordándolo desde lo médico, lo psíquico, lo físico y trabajando por la reinserción social de los chicos que son los que deben reconstruir los vínculos. A lo largo de este año logramos que muchos de los chicos volvieran a la escuela y esto ha sido muy gratificante. La verdad es que estamos muy agradecidos a Dios, a las personas que siempre colaboran, a los profesionales y a quienes realizan una colaboración económica que permite sostener esta estructura.
-¿Cuántos chicos hay actualmente y que rango de edad abarcan?
-Tenemos nueve chicos cuyas edades oscilan entre los 16 y los 28 años.
-¿Cuál es la dinámica cotidiana?
-Tenemos programas semanales organizados. Para cada día coordinamos diferentes actividades entre ellas: musicoterapia, yoga, karate, terapias con psicólogas, teatro, cerámica, entre otras.
Los chicos se levantan temprano, desayunan y cada uno se encarga de ordenar una parte de la casa. Además le dan de comer a los animales (conejos, gallinas, pollos, ovejas, chanchos, gansos). Los sábados son los días en que se juega al fútbol con los padres y hermanos mientras que los domingos son día de la familia. Es fundamental sanar vínculos.
-¿Qué proyectan para el año entrante?
-Seguir trabajando de la misma manera, con el mismo entusiasmo y las mismas fuerzas, analizando varios proyectos que se desarrollen en pos de beneficiar a los más vulnerables. Hace rato me viene dando vuelta en la cabeza el proyecto de poder constituir un centro de día para los chicos que se encuentran en situación de calle, que funcione en el horario en que los chicos están en la calle, expuestos a los peligros, a las tentaciones y por qué no aprendiendo a delinquir.