Acá en Pergamino no dejan pasar una en tema de fútbol y el que no es de Douglas se tiene que hacer, para qué engañarnos. Esta semana vino el ministro de Educación y Deportes de la Nación Esteban Bullrich y zas
le encajaron la camiseta del club que gustosamente se puso, la verdad. Porque resulta que sus ancestros están emparentantados con los Ocampo de esta zona por lo que no solo sabía del Fogonero sino que además le tenía simpatía porque tiene familiares que son hincha. Y si no era así, lo mismo el Javi le iba a hacer poner la rojinegra. Eso sí: trajo subsidios para todos los clubes pero para Douglas, ¡niente doña! porque era para otro tipo de entidades. Bueno, viendo el listado de beneficiarios, para todo tipo de entidades en realidad.
Acá lo vemos con Chelo Pacífico, Javi Martínez, Carlitos Pérez y el presidente actual del Club, Indalecio Godoy. Todos estos llevan la camiseta en el corazón doña, eso es innegable, pero a Bullrich se la hicieron poner literalmente. Acá ningún funcionario de visita se salva de su paso por Douglas.
MEMORIA CACHIRULO
Esta semana, si es de mirar la tele mientras come, habrá tenido la sorpresa (grata o no, usted dirá Tota) de cenar con Cachirulo enfrente. Estuvo en el programa Intratables que transmite América y se lo vio muy desenvuelto en ese panel que se parece a una lidia de toros, más que a algunos profesionales del micrófono. Y en esto nos sacamos el sombrero.
Claro que siempre hay un pero doña; justo lo invitaron el día que Cristina hizo el acto con los radicales K y le pidieron opinión. Y acá empieza el asunto: dijo que era un bochorno y muchos asintieron. Lógico, en el panel de periodistas que no lo conocen, les pareció lo más normal viniendo de un radicheta.
Pero los pergaminenses, que lo conocemos ¡y cómo! al Cachirulo, no creíamos lo que oíamos. Un bochorno dijo y enseguida se nos vino a la memoria que fue a una de las reelecciones con la boleta K sin despeinarse y que andaba por los barrios y cantaba la Marcha Peronista sin ponerse colorado. ¿Se acuerda doña? Hasta tenemos unas fotos que por piedad no ponemos, con Cachirulo abrazado a un busto de Juan Domingo Perón o con los dedos en forma de V en un acto del 17 de octubre.
A muchos radicales, que han sido coherentes con el partido, que han honrado los símbolos siempre, es natural que el acto les haya caído como balde de agua helada, pero en Cachirulo parece un chiste.
¡Qué desmemoriado el Cachirulo doña! Le pudo haber funcionado frente a un elenco de desconocidos, pero acá, en la Patria chica te conocemos de purrete Héctor María.
¿SERA CIERTO?
Circulan tantos chismes estos días que la cabeza nos va a explotar. Pero hay un asuntito que nos contaron que nos dejó literalmente boquiabiertos: dicen que el sindicalista de los docentes, el Barba Baradel, envió una carta documento al jefe de Ioma local, Juan Carlos Bas, anunciando que le iniciaría juicio por calumnias. Parece que es por los dichos del funcionario en una reunión con gremios docentes donde habría hablado pestes y culebras del gremialista.
Dicen las malas lenguas que algunas maestras le contaron a Baradel y se armó la gorda doña. Es que todo el mundo está sensible.
MARCHA DE LA BRONCA
En el peronismo hay una bronca que ni se imagina Tota, porque finalmente el nicoleño Ismael Pa-ssaglia, que ganó con el Frente para la Victoria, se fue con Cambiemos. La gobernadora María Eugenia Vidal encabezó la apertura del Quinto Foro de Intendentes de Cambiemos, celebrado esta vez en el Rugby Club Los Matreros de Morón, territorio conducido por Ramiro Tagliaferro, su exmarido.
Y justamente una de las novedades del encuentro fue que por primera vez participó oficialmente la Intendencia de San Nicolás en un foro del oficialismo. En realidad no estuvo el jefe comunal Ismael Passaglia, si no su hijo, el concejal Manuel Pa-ssaglia, que se encuentra a cargo de la Comuna mientras su padre está de licencia. Padre, hijo
toda una dinastía en la vecina localidad.
Los peronistas de San Nicolás y también los de Pergamino braman doña, porque es un distrito grande el que se lleva Cambiemos y esto tendrá repercusión en los votos que se sacarán en la Segunda Sección el año que viene, cuando se elijan diputados bonaerenses.