Con el lema “Madre de nuestro pueblo, ayúdanos a construir la Paz”, la parroquia se encamina a vivir sus Fiestas Patronales 2026 en el marco de los 60 años de su creación. En este contexto, el próximo jueves dará inicio la novena en honor a la Virgen de Luján, una de las prácticas más arraigadas de la devoción popular.
Rosario, adoración y misa
Durante cada día de la novena, del jueves próximo al 8 de mayo, las actividades se desarrollarán con un esquema común que invita a la participación de toda la comunidad. A partir de las 18:00 se realizará la adoración al Santísimo Sacramento, seguida del rezo del Santo Rosario y la novena. Luego, a las 19:00, se celebrará la Santa Misa.
El jueves de apertura tendrá además un carácter especial, ya que se ofrecerá una misa de acción de gracias por los 20 años de ordenación sacerdotal del padre Mariano.
El día de la Patrona de Argentina
El viernes 8 de mayo, jornada en la que se celebra a la Virgen de Luján, tendrá un significado central dentro del programa litúrgico, con las mismas instancias de oración y eucaristía, pero con un sentido especial de homenaje a la patrona del pueblo argentino.
Peregrinación Urquiza-Pergamino
El domingo 10 de mayo se llevará a cabo la Peregrinación Urquiza–Pergamino 2026. La salida está prevista a las 10:00 desde la capilla Nuestra Señora de Fátima de Pueblo Urquiza. Al arribar al cruce, los fieles continuarán en procesión hasta el templo parroquial, donde se celebrará la Eucaristía en honor a la patrona.
La jornada concluirá con un chocolate comunitario, como gesto de encuentro y fraternidad entre los participantes.
Una devoción histórica
La historia de la Virgen de Luján se remonta a 1630, cuando la zona de Luján era un paraje sin población estable, atravesado por caravanas comerciales.
En ese contexto, un estanciero portugués quiso levantar una capilla dedicada a la Inmaculada Concepción y solicitó una imagen religiosa a Brasil. Recibió dos figuras: una de la Virgen sin el Niño —hoy venerada en Luján— y otra con el Niño Jesús, actualmente en Sumampa.
Durante el traslado ocurrió un hecho que marcó la historia: al detenerse para descansar, los animales que tiraban la carreta no lograron avanzar. Interpretando esto como un signo, resolvieron dejar una de las imágenes en ese lugar. Con el paso del tiempo, la noticia se difundió y comenzó a crecer la devoción popular.
En 1887, la imagen fue coronada canónicamente por el papa León XIII, consolidando su reconocimiento en todo el país.
Una invitación a renovar la fe
La novena y las fiestas patronales se presentan como una oportunidad para que la comunidad se reúna en oración, fortalezca su fe y renueve su compromiso espiritual bajo la protección de la Virgen de Luján.