Con los votos de Juntos por Pergamino, el PRO y el Frente Renovador (13) se aceptaría el expediente. El Frente para la Victoria (7) lo rechazará. De esta forma se elevarán al Tribunal de Cuentas de la Provincia las transacciones públicas de la Municipalidad correspondientes al último año de la gestión de Omar Pacini. Los argumentos de cada bloque.
DE LA REDACCION. Mañana -previo a la sesión de tablas que se realizará en el Concejo Deliberante, la cuarta del período- se desarrollará una especial para el tratamiento de la Rendición General de Cuentas del Ejercicio 2015. Este es uno de los expedientes madre del cuerpo deliberativo, conjuntamente con la Ordenanza de Presupuesto y Cuentas, que cada año se trata entre los ediles. En ambos casos, tanto para el presupuesto como para la rendición lo que se trata es analizar los números comunales, la transparencia y el modo de la aplicación de los recursos. En el primero bajo una mirada más política, en el segundo más técnica.
De acuerdo con la recorrida que realizó LA OPINION, estamos en condiciones de anticipar que la votación resultará positiva respecto de la rendición de cuentas puesta a consideración, con los votos de Juntos por Pergamino, el PRO y el Frente Renovador, que reúnen 13, y el rechazo del Frente para la Victoria por siete votos.
Prueba de que los datos son, a estas horas, decisivos y ciertos, es la firma de los despachos de la comisión de Presupuesto que preside Luis María Migliaro del bloque Juntos por Pergamino, en el que también suscriben por la aprobación Andrea Bosco del PRO y María de los Angeles Conti del Frente Renovador. En cambio, firman un despacho de rechazo Lisandro Bormioli y Diego Brigati, también integrantes de la comisión respectiva. Una vez aprobado el expediente (igual si fuese rechazado) se elevan las actuaciones al Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires para el análisis técnico y definitivo de las cuentas comunales del año pasado.
Razones
Los bloques que han decidido aprobar la rendición de cuentas elevada por el último año de la gestión de Omar Pacini, de 2015, afirman que se ha dado cumplimiento a la legislación vigente en cuanto al resultado del ejercicio, como así también a la ejecución del cálculo de recursos y satisfactoria recaudación. También se ha dado adecuado cumplimiento a lo dispuesto en el artículo Nº 165 de la Ley Orgánica de las Municipalidades en cuanto a la publicidad de la gestión administrativa. La contabilidad municipal refleja con razonabilidad los estados contables en cuanto a la exposición de la situación patrimonial y económica del Municipio. Según el estado de evolución de los gastos, los mismos se han ejecutado en forma conveniente.
Asimismo advierten (en función de las críticas opositoras al estilo de gestión) que resulta facultad exclusiva del Departamento Ejecutivo determinar la prioridad del gasto conforme a su programa de gobierno. A pesar de generarse observación según foja 3 respecto de determinadas partidas y rubros de gastos, en algunos casos subejecutados y en otros sobreejecutados, esto no amerita la no aprobación de la Rendición de Cuentas del Ejercicio 2015. Esta aclaración se entenderá mejor al leer el despacho en minoría que rechaza la rendición de cuentas y sus razones.
Rechazo
Los ediles que rechazan esta rendición de cuentas afirman que el análisis que deben realizar los concejales es respecto de la oportunidad, mérito y conveniencia del uso del dinero público, siendo éste en definitiva un análisis ético del criterio con que se utilizaron los recursos y si esta utilización redundó en una mejor prestación de servicios públicos municipales a los pergaminenses. El análisis inicia comparando los gastos y recursos aprobados en el Presupuesto y los gastos y recursos efectivamente realizados a lo largo del año, aquí se puede apreciar que se ha ejecutado un presupuesto significativamente diferente a lo anunciado por el intendente en su momento.
Una serie de ejemplos se exhiben para demostrar que se pautó un gasto y fue otro el que se realizó, por un monto de 192 por ciento más de lo previsto, utilizando el mecanismo de las transferencias de partidas, de 22.008.092,12 pesos se pasó a 64.448.348,14.
Y comienzan las críticas: La administración municipal cuando dispone de los dineros aportados por los pergaminenses debe gestionar para brindar servicios públicos como el mantenimiento y conservación de la vía pública y la ciudad luego de haberse gastado casi 500 millones no presenta mejorías significativas y las calles siguen rotas y llenas de pozos. Entre los gastos se observa que se dispuso más de un millón de pesos para la compra de materiales gráficos que publicitaran la gestión y que cambiaran en el imaginario popular el logo de Pergamino Avanza por el de Juntos Hacemos Pergamino, pero en paralelo solo se invirtieron 130.585,09 pesos en promoción e incentivo al turismo o solo 460.877,04 en promoción del comercio exterior.
Dicen también que entre los muchos millones de pesos gastados discrecionalmente por el Departamento Ejecutivo han utilizado la partida presupuestaria Estudios, investigaciones y proyectos de factibilidad, destinada a estudios técnicos de la Secretaría de la Producción para pagar charlas de periodistas políticos como Luis Majul Realidad política, tiempo de definiciones o Alfredo Leuco III jornada de actualización en Soja y Maíz. Se gastaron más de 160.000 pesos en charlas políticas durante el año electoral.
Luego de criticar el estado del agua potable y otros servicios públicos, aducen que de acuerdo a lo observado en los expedientes han sido muchos más los gastos efectuados sin priorizar el beneficio de los pergaminenses en su vida cotidiana y que la falta de cuidado de los bienes municipales es palmaria. Por lo expresado en el expediente los recursos de libre disponibilidad percibidos fueron superiores a los presupuestados en más de 31.000.000 de pesos, se recibió de la Provincia un 4,77 por ciento más de lo esperado superando los 117.000.000 de pesos y que en total se ejecutaron casi 97.000.000 de pesos más que lo presupuestado, por lo que el estado de la ciudad no es producto de la falta de recursos sino del criterio con el que se gastaron las tasas pagadas por los pergaminenses.