domingo 10 de mayo de 2026

La Iglesia Católica celebrará mañana la festividad del Cuerpo y la Sangre de Cristo

28 de mayo de 2016 - 00:00

En esta solemnidad se tributa a la Eucaristía un culto público y solemne de adoración, gratitud y amor. En nuestra ciudad, el obispo de la Diócesis de San Nicolás, Héctor Cardelli presidirá, a las 16:00,  la procesión en la Plaza Merced y luego la santa misa.

DE LA REDACCION. Un milagro eucarístico del siglo XIII fue el origen de la Fiesta del Corpus Christi, que la Iglesia celebrará mañana, como cada año el domingo  siguiente a la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Motiva ello que mañana, a las 16:00, la comunidad católica participe de una procesión que se efectuará alrededor de la Plaza Merced, transportando el Santísimo Sacramento. Luego el obispo de la Diócesis de San Nicolás, Héctor Cardelli, celebrará misa.

 

Adoración

En esta solemnidad la Iglesia tributa a la Eucaristía un culto público y solemne de adoración, gratitud y amor, siendo la procesión del Corpus Christi una de las más importantes en toda la Iglesia Universal. Cuenta la historia que, a mediados del siglo XIII el Padre Pedro de Praga dudaba sobre la presencia de Cristo en la Eucaristía y realizó una peregrinación a Roma para rogar sobre la tumba de San Pedro una gracia de fe. Al retornar, mientras celebraba la Santa Misa en Bolsena, en la Cripta de Santa Cristina, la Sagrada Hostia sangró manchando el corporal.

La noticia llegó rápidamente al Papa Urbano IV, que se encontraba muy cerca en Orvieto, y mandó que se le lleve el corporal. Más adelante el Pontífice publicó la bula “Transiturus”, con la que ordenó que se celebrara la Solemnidad del Corpus Christi en toda la Iglesia una semana después de la festividad de la Santísima Trinidad.

El Santo Padre encomendó a Santo Tomás de Aquino la preparación de un oficio litúrgico para la fiesta y la composición de himnos, que se entonan hasta el día de hoy: Tantum Ergo, Lauda Sion.

 

Continuidad de la fiesta

La muerte del Papa Urbano IV (el 2 de octubre de 1264), un poco después de la publicación del decreto, obstaculizó que se difundiera la fiesta. Pero el Papa Clemente V tomó el asunto en sus manos y, en el concilio general de Viena (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta. En 1317 se promulga una recopilación de leyes -por Juan XXII- y así se extiende la fiesta a toda la Iglesia.

Ninguno de los decretos habla de la procesión con el Santísimo como un aspecto de la celebración. Sin embargo estas procesiones fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV, y se hicieron bastante comunes a partir del siglo XIV.

La fiesta fue aceptada en Cologne en 1306; en Worms la adoptaron en 1315; en Strasburg en 1316. En Inglaterra fue introducida de Bélgica entre 1320 y 1325. En los Estados Unidos y en otros países la solemnidad se celebra el domingo después del domingo de la Santísima Trinidad.

En la Iglesia griega la fiesta de Corpus Christi es conocida en los calendarios de los sirios, armenios, coptos, melquitas y los rutinios de Galicia, Calabria y Sicilia.

 

Triunfo de la muerte

Finalmente, el Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad; y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

 

Acercarse a Cristo

Son varios los caminos por los que los fieles pueden acercarse al Señor Jesús y así vivir una existencia realmente cristiana, es decir, según la medida de Cristo mismo, de tal manera que sea Él mismo quien viva en los hijos. Una vez ascendido a los cielos el Señor dejó su Espíritu. Por su promesa es segura su presencia hasta el fin del mundo. Jesucristo se hace realmente presente en su Iglesia no solo a través de la Sagrada Escritura, sino también, y de manera más excelsa, en la Eucaristía.

¿Qué quiere decir Jesús con “venid a mí”? El mismo revela el misterio más adelante: “Yo soy el pan de vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, el que crea en mí no tendrá nunca sed”. Jesús invita a los cristianos a alimentarse de él. Es en la Eucaristía donde los fieles se alimentan del Pan de Vida que es el Señor Jesús mismo.

 

Eucaristía

En este día se recuerda la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Ultima Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su cuerpo y en su sangre. Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.

La Iglesia vive de la Eucaristía. Esta verdad no expresa solamente una experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio de la Iglesia. Celebrar la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo es una manera de valorar los frutos que Jesús nos trae quedándose en tan admirable sacramento.

 

Sacramento

La Eucaristía es uno de los siete sacramentos. Recuerda el momento en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. Este es el alimento del alma. Así como el cuerpo necesita comer para vivir, el alma necesita comulgar para estar sana. Cristo dijo: “El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.”

Todos los fieles quieren ser buenos, ser santos pero el camino de la santidad no es fácil ya que no bastan las fuerzas humanas para lograrlo. Es necesaria la fuerza divina que proviene de Jesús. Esto solo será posible con la Eucaristía. Al comulgar, Cristo vive en sus hijos. La Eucaristía, presencia salvadora de Jesús y su alimento espiritual, es de lo más precioso que la Iglesia puede tener en su caminar por la historia.

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