En la última semana la estimación mensual de oferta y demanda mundial del Usda tonificó brevemente los precios. Ajustó a la baja las producciones esperadas de soja 2015/2016 y similar volumen del maíz. El informe del Inta Pergamino.
DE LA REDACCION. La EEA Pergamino lanzó el informe quincenal del mercado de granos, el que analiza el mercado y la rentabilidad de los principales cultivos, contiene las cotizaciones de la última semana y de la anterior del mercado local (Mercado a Término de Buenos Aires & Rosario) y de los EE.UU. (Chicago y Kansas).
El doctor Reinaldo R. Muñoz, jefe de Economía de la EEA Pergamino, señala en el informe que en la Bolsa de Chicago (EE.UU.), para los contratos cercanos (marzo), tuvieron los precios movilizados por las jornadas luego del informe mensual del Usda de este mes. Sin embargo, siguieron bajas y sin grandes cambios. No obstante, los granos no acompañaron el viernes negro cuando cayeron los activos líderes de la plaza bursátil. Los activos derraparon, el precio del petróleo en los EE.UU. cayó por debajo de 29 u$s/barril, el nivel más bajo en 12 años.
El maíz cerró en torno a 145 u$s/t, la soja volvió a los 323 u$s/t y la harina quedó por debajo de los 300 u$s/t. El trigo fue el grano que más ganó en Chicago y en Kansas. Pese a un cuadro de oferta y demanda de lo más holgado, trascendieron posibles reducciones de las siembras en 2016.
Sin embargo, los granos sorprendieron a los operadores porque quedaron al margen de la corriente bajista, logrando conservar sus valores.
En la última semana el informe mensual de oferta y demanda mundial del Usda tonificó brevemente los precios. Ajustó a la baja las producciones esperadas de soja 2015/2016 y similar volumen del maíz. Sólo aumentó la cosecha de trigo. Esto repercutió a nivel global, donde hubo mermas de los saldos de la soja y del maíz, y aumentos del trigo.
Si fuera por estos argumentos, los precios no deberían cambiar en 2016. Pero el mercado tiene otros interrogantes que van a pesar en poco tiempo. Ellos son las nuevas áreas de siembras en 2016, las condiciones de la primavera boreal y los pronósticos climáticos y de rindes.
Como se ve, el contexto de las commodities energéticas sigue fuertemente deprimido. Sin embargo, hay temores de un derrame generalizado de bajas que arrastre a los activos agroalimentarios. Esto sería de altísimo impacto para la campaña 2016/2017.
Las expectativas del mercado mundial de soja siguen complicadas. Hay una clara sobre oferta en los EE.UU. y el mundo, y esto alcanza a la harina y al aceite. Un indicador clave es la harina de soja, que cayó por debajo de los 300 u$s/t. Este fue hasta ahora el precio más bajo del insumo estratégico de la agroindustria mundial de las raciones.
En el medio local fueron bien recibidas las medidas la nueva política comercial. Si bien fue esperada por años, las alzas parecen haberse agotado. Como en otros mercados, todo hace pensar que las alzas sólo provendrán del entorno mundial y de lo que pase con la economía y el mercado bursátil en las principales bolsas del mundo.
Precisamente en la quincena (las dos semanas de enero del nuevo año) fueron muy bajistas para la mayoría de los activos. El dólar sube y baja en las semanas pero se fortaleció tornando más caros los productos exportables en dólares.
En el mercado local los resultados proyectados de las cosechas siguen ajustados y este factor sin duda provoca demoras en las ventas, con la esperanza de una reversión en los precios. Lo mismo sucede con los farmers en EE.UU.
Según datos oficiales de fin del año 2015, la campaña agrícola 2015/2016 totalizó ventas por 7,7 millones de toneladas, lo que representa un 44,4% menos que lo que se había operado para la campaña nueva hacia fines de 2014.
Como corolario final, los cambios tienen que venir del sector externo y para ello hay una batería de posibilidades. Dado que se anunció una merma del área de trigo en2016, la gran decisión será para los farmers de EE.UU. si el área se abandona o será cubierta en el año con soja, maíz o sorgo. Si los precios de los granos siguen tan bajos, parte de la misma área podrá retirarse temporariamente de la producción. Esto apelando a los programas de conservación de suelos vigentes en el agro norteamericano.
En lo local, las políticas proactivas agotaron la posibilidad de mejorar precios al productor. Según Márgenes Agropecuarios y para diferentes zonas del país, los resultados mostraron más difíciles de lograr un equilibrio en la soja y en el girasol.