Si bien la festividad es el 21 de enero, la comunidad bajo su advocación decidió adelantarse y celebrarlo hoy. A las 18:00 será la procesión para luego dar paso al oficio de la misa. Más tarde habrá un festival artístico en el templo de calle Alsina.
DE LA REDACCION. El próximo jueves, el santoral católico recuerda Santa Inés. Pero en Pergamino, aprovechando el descanso de fin de semana, las celebraciones serán hoy.
Descontando que por este motivo la participación será mayor, hoy a las 18:00 será la procesión por las calles del barrio que lleva el nombre de la Santa, en la zona oeste de nuestra ciudad. Media hora después, aproximadamente, el padre Carlos Biagioli presidirá la celebración de la misa en el templo ubicado en avenida Alsina y calle Santa Inés.
Como ya es tradición, luego en la tarde-noche, el patio del templo será el punto de encuentro de numerosos fieles y vecinos del barrio que participarán del festival artístico que se desarrollará. Para acompañar los números musicales y de danza, los presentes podrán degustar choripanes y pasteles que referentes de la comunidad religiosa elaboran para deleite de todos.
Es importante destacar que el jueves 21, día de Santa Inés, en el templo dedicado en su honor se celebrará misa a las 18:00.
La historia
San Ambrosio, en una de sus homilías, habló de Santa Inés como un personaje muy conocido de la gente de aquel tiempo. Recuerda que su nombre viene de Agnus y significa pura.
Inés era de la noble familia romana Clodia. Nació cerca del año 290. Recibió muy buena educación cristiana y se consagró a Cristo con voto de virginidad.
Volviendo un día del colegio, la niña se encontró con el hijo del alcalde de Roma, el cual se enamoró de ella y le prometió grandes regalos a cambio de la promesa de matrimonio. Ella respondió: He sido solicitada por otro amante. Yo amo a Cristo. Seré la esposa de Aquel cuya Madre es Virgen; lo amaré y seguiré siendo casta.
El hijo recurrió a su padre, el alcalde. Este la hizo apresar. La amenazaron con las llamas si no renegaba de su religión pero Inés no temió a las llamas. Entonces la condenaron a morir degollada. Sus padres recogieron el cadáver. La depositaron en el sepulcro paterno. Pocos días después su hermana Emerenciana cayó martirizada a pedradas por estar rezando junto a la tumba.
Con mínimas fuerzas superó grandes peligros, dice San Dámaso en su epitafio.
Todos los historiadores coinciden en proclamarla mártir de la virginidad. Es patrona de las jóvenes que desean conservar la pureza. Cada año, el 21 de enero, día de Santa Inés, se bendicen los corderos con cuya lana se tejen los palios, o sea el distintivo de los arzobispos.
La liturgia la presenta como modelo de los éxitos que logra alcanzar una persona cuando tiene una gran fe. La fe en Dios y en la eternidad lleva al heroísmo.
Valentía
San Ambrosio en su homilía sobre la santa puso de relieve que ella tenía sólo 13 años cuando fue martirizada. Dijo: Notemos el poder de la fe que consigue hacer mártires valientes en tan tierna edad. Casi no había sitio en tan pequeño cuerpo para tantas heridas. Se mostró valiente ante las más ensangrentadas manos de los verdugos y no se desanimó cuando oyó arrastrar con estrépito las pesadas cadenas. Ofreció su cuello a la espada del soldado furioso. Llevada contra su voluntad ante el altar de los ídolos, levantó sus manos puras hacia Jesucristo orando, y desde el fondo de la hoguera hizo el signo de la cruz, señal de la victoria de Jesucristo. Presentó sus manos y su cuello ante las argollas de hierro, pero era tan pequeña que aquellos hierros no lograban atarla. Todos lloraban menos ella. Las gentes admiraban la generosidad con la cual brindaba al Señor una vida que apenas estaba empezando a vivir. Estaban todos asombrados de que a tan corta edad pudiera ser ya tan valerosa mártir en honor de la Divinidad. Cuántas amenazas empleó el tirano para persuadirla. Cuántos halagos para alejarla de su religión. Mas ella respondía: La esposa injuria a su esposo si acepta el amor de otros pretendientes. Unicamente será mi esposo el que primero me eligió, Jesucristo.