Por Cándido Petrella (*).
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Por Cándido Petrella (*).
Para la Redacción de LA OPINION.
Ante una sala totalmente colmada en su capacidad, se llevó a cabo el pasado domingo 7 de este mes la audición de Anacrusa Música Pergamino que dio en llamar La variedad musical donde participaron artistas de Buenos Aires y de nuestra ciudad, prosiguiendo de esta manera lo pautado en su programación para este año.
Motivó la concurrencia de tanta gente lo variado del programa que incluyó música clásica, solos instrumentales, dúos, música de cámara y folklórica argentina entre lo campero y rioplatense, que pobló de duendes la sala Atahualpa Yupanqui de la Escuela municipal de Bellas Artes.
Hugo Molina, que llegó desde Benito Juárez, dio inicio a este encuentro con la música presentando primeramente al joven guitarrista capitalino Francisco Vera (discípulo de Arturo Zeballos) interpretando Noche en los cerros de Atahualpa Yupanqui y Milonga de Pampa y Cielo de Víctor Velázquez, versiones de un fino lenguaje, medida pulsación con suaves portamentos, tan característicos en el toque yupanquiano, lo que creó un hermoso clima en la sala.
Posteriormente lo hizo otro de sus primeros alumnos, el pergaminense Martín Palmigiano, ganador del Pre Baradero en enero de 2014, que con su guitarra y voz nos introdujo en la música de nuestra pampa surera rescatando lo bello y poético que encierra el sentir de nuestra tierra máxime cuando se lo lleva a cabo con tanta unción y amor por lo nuestro, como lo reflejó este joven artista.
Luego Arturo Zeballos dedicó a la memoria de Virginia Santander de Rossi, querida amiga y colaboradora de Anacrusa Música recientemente fallecida, Campo Abierto de Atahualpa Yupanqui, la zamba 7 de abril de Andrés Chazarreta y el gato El Pocas Pulgas de Pablo del Cerro. Arturo Zeballos, virtuoso y dúctil guitarrista, nos ofreció tres de sus transcripciones de Atahualpa Yupanqui, de quien en este momento es su principal difusor en nuestro país, habiendo llevado a cabo la titánica tarea de volcar al pentagrama su obra, lo que viene haciendo desde hace algunos años. Como un marco a su brillante actuación tuvo el acompañamiento en el escenario de bailarines del Cuerpo Municipal de Danzas, que dirige Pedro Marlo, dando una nota de hermoso colorido a la velada.
Posteriormente hizo su aparición en el escenario la artista plástica y cantante Mónica Younis, que fue acompañada en guitarra por Arturo Zeballos, entregándonos música de Violeta Parra y Yupanqui. Lo hizo con una suave y medida voz, muy marcada por la emoción y con interesantes fraseos y matices que realzaron su performance.
Seguidamente subió al escenario el pianista Pedro Tejedor, que retornaba al instrumento luego de unos años de ausencia. Interpretó obras de Franz Liszt, Sergei Rachmaninoff y Frederic Chopin. Su participación fue uno de los momentos más exquisitos, ya que Tejedor posee una refinada musicalidad y es un intérprete perfecto para los autores románticos y sus versiones aportaron un momento con el relax total de la sala, los aplausos fueron sostenidos y como bis, invitó al escenario a Arturo Zeballos con quien interpretó la hermosa galopa de Rubén Durán Canto del arpa, recibiendo una ovación por parte del público.
También formó parte del espectáculo el flautista Joaquín de Mayo, promisorio artista, de gran futuro que junto a Arturo Zeballos nos regaló la bella Sonata en la menor Op. 1 Nº 4 de George Fredeich Haendel haciéndolo con solvencia y musicalidad retornando más tarde junto a Martín Palmigiano con música argentina y haciéndolo también con mucha seguridad y rigurosidad.
También tuvimos el placer de escuchar al violinista Norberto Minces, exintegrante de la Orquesta estable del Teatro Colón y la Camerata Bariloche, que con gran gusto, colorido y musicalidad nos entregó Sonatas de Nicoló Paganini, siempre con el acompañamiento de Arturo Zeballos en guitarra.
El cierre del espectáculo estuvo a cargo de la exquisita cantante pergaminense Mónica Rodríguez que, con el acompañamiento en el piano de Rubén Buey, nos regaló sentidas e imborrables páginas de nuestra música ciudadana con su cálida, afinada y melodiosa voz.
El público, más que satisfecho, premió con estruendosos aplausos a todos y cada uno de los artistas y quedó el deseo de que en un futuro cercano, pueda volver a gozar de un espectáculo de estas características.
(*) Periodista platense.