Protagonizada por la actriz nicoleña María Alejandra Barile, el Grupo de Teatro Fratacho vuelve con una renovada puesta en escena, en la que el texto, la artista y un objeto (una caña) serán protagonistas de esta tragedia griega. Las funciones serán en Habemus Theatrum.
DE LA REDACCION. El Grupo de Teatro Fratacho, dirigido por Raúl Notta, pondrá en escena nuevamente la obra Antígona, en esta oportunidad a cargo de María Alejandra Barile, una actriz nicoleña, con una renovada puesta en escena, en la que el texto, la artista y un objeto (una caña) serán protagonistas de esta tragedia griega.
Estrenada con gran suceso el 12 de abril en San Nicolás, llegará hoy a la sala de Habemus Theatrum, Pinto 918, la obra Antígona, en esta oportunidad a cargo de María Alejandra Barile, una actriz nicoleña.
Las siguientes funciones programadas son para el 30 de este mes a las 21:30 y el domingo 14 de junio a las 20:00.
Las reservas de entradas pueden hacerse a los teléfonos: 414324 ó 15357537; y también en la página Web de la sala: habemustheatrum.wix.com/saladeteatro.
Recordemos que la primera versión, a cargo de la actriz local Estefanía Blaiotta, tuvo mucho éxito en nuestro medio y llegó a escenarios como los teatros La Manzana en Rosario y Opalo de Capital Federal.
En diálogo con LA OPINION, Raúl Notta, a cargo de la dirección y adaptación de la versión de José Watanabe, poeta peruano, que a su vez realizó una adaptación de la clásica tragedia que escribió Sófocles sobre el mito de Antígona para un grupo de teatro de su país, explicó por qué eligió a María Aejandra Barile.
La nueva propuesta que quería desarrollar con Antígona significó la búsqueda de una actriz capaz de poder atravesar la poética de la versión del peruano José Watanabe. Barile llega a este proyecto después de verla en el escenario en un trabajo que me permitió ver una actriz sólida y con formación en la que la voz y su trabajo orgánico me atraparon para llevar a cabo el personaje.
Después de un trabajo intenso y en la búsqueda de acotar recursos materiales, llegamos a contar esta tragedia alrededor de un objeto, una caña, que se visualizará con un potencial dramático junto a la historia, agregó.
En la búsqueda de nuevos desafíos trabajamos para que la poética del texto y una potente actriz que hace de Creonte, la narradora; Tiresias, el guardia; Ismene y una caña como objeto, que simbolizan en el transcurrir la obra distintas formas y situación, construya este trágico relato que es un hito de la historia universal del teatro.
El texto
Este magnífico texto teatral retoma el mito de la hija de Edipo y Yocasta y hermana de Ismene, Eteocles y Polinices. Acompañó a su padre Edipo (rey de Tebas) al exilio y, a su muerte, regresó a la ciudad. Los dos hermanos varones de Antígona se encuentran constantemente combatiendo por el trono de Tebas, debido a una maldición que su padre había lanzado contra ellos. Se suponía que Eteocles y Polinices se iban a turnar el trono periódicamente, pero, en algún momento, Eteocles decide quedarse en el poder después de cumplido su período, por lo que se desencadena una guerra. Ofendido, Polinices busca ayuda en Argos, una ciudad rival, arma un ejército y regresa para reclamar lo que es suyo. La guerra concluye con la muerte de los dos hermanos en batalla, cada uno a manos del otro, como decía la profecía. Creonte, entonces, se convierte en rey de Tebas y dictamina que, por haber traicionado a su patria, Polinices no será enterrado dignamente y se dejará a las afueras de la ciudad al arbitrio de los cuervos y los perros.
Los honores fúnebres eran muy importantes para los griegos, pues el alma de un cuerpo que no era enterrado estaba condenada a vagar por la tierra eternamente. Por tal razón, Antígona decide enterrar a su hermano y realizar sobre su cuerpo los correspondientes ritos, se rebela así contra Creonte, su tío y suegro (pues estaba comprometida con Hemón, hijo de aquel).