El pasado domingo en la Escuela de Bellas Artes, Anacrusa Música dio comienzo al ciclo 2015 de su pautada programación que lleva por finalidad la difusión de la música a través de sus intérpretes, muchos de ellos de gran renombre en el plano nacional e internacional.
Para la Redacción de LA OPINION.
Ante una sala expectante pero a su vez ansiosa de disfrutar de buena música, el maestro Evelson expuso un hermoso programa compuesto en su primera parte por el Estudio en Do sostenido menor Op. 2 Nº 1 y la Sonata en Fa sostenido Mayor Op. 30 en sus movimientos 1) Andante y 2) Prestísimo volando del pianista y compositor ruso Alexander Scriabin (1872-1915) para proseguir con las Variaciones Serias en Re menor Op. 54 del compositor alemán Felix Mendelssohn-Bartholdy (1809-1847) y finalizar con la Fantasía en Fa menor Op. 49 de Frederic Chopin (1810-1849), el bien llamado poeta del piano.
La segunda parte estuvo constituida únicamente por la hermosa pero difícil Sonata Nº 3 en Fa menor Op. 5 (1-Allegro maestoso, 2-Andante expresivo, 3-Scherzo:allegro enérgico avec trío, 4-Intermezzo-andante molto y 5-Finale: allegro moderato marubato) del célebre compositor alemán Johannes Brahms (1833-1897).
Como se puede apreciar fue un programa esencialmente enmarcado dentro del período conocido como Romanticismo, movimiento que hizo tambalear la sociedad aristocrática y artificiosa de Europa de principios del Siglo XIX. La mayoría de sus grandes exponentes nacieron después de 1800 y compusieron sus obras influidos por el ideal filosófico, antojándoseles la idea de cambio suficientemente sugestiva como para dedicar toda su obra personal a la evolución del romanticismo.
Scriabin, brillante pianista y compositor, había comenzado bajo la influencia de Chopin y Liszt con la composición de pequeñas y sutiles piezas para piano (preludios, mazurkas y 10 sonatas), admiró a Wagner pero no le era suficiente el campo expresivo posromántico y fue entrando de a poco en el impresionismo, movimiento que ya asomaba en compositores franceses (Debussy, Satie).
Mendelssohn combinó la imaginación poética con la expresión clásica y pura de su estilo musical. Su fama reside principalmente en su obra pianística, un extraordinario concierto para violín y obras orquestales (Sinfonía Italiana, oberturas y su célebre Sueño de una noche de verano).
Chopin fue uno de los más grandes compositores y pianistas del período romántico. Fue un audaz innovador armónico y un fino melodista. Pianistas y compositores desde Liszt hasta Scriabin, Rachmaninov y Prokofiev han sido influidos por su técnica e innovación musical.
Brahms, talentoso pianista, fue influido por sus amigos Robert y Clara Schumann para animarlo a la composición. Su música, muy romántica en su principio, adquiriría gradualmente una línea enlazada directamente con los sinfonistas clásicos.
Personalísimo en su técnica orquestal, tuvo un gran sentido lírico y poseyó la virtud del equilibrio a la hora de crear su música.
Como en todas las presentaciones que ha llevado a cabo, en ésta, Claudio Evelson ha validado todos los pergaminos que ornan su brillante trayectoria. Fino pianista poseedor de una muy buena y trabajada técnica, sabe interpretar cabalmente el clima de tristeza y melancolía no exentas de lirismo, de la música de Scriabin; la energía y virtuosismo con que interpreta a Mendelssohn; el romanticismo poético con que abordó a Chopin haciéndolo con prolijidad y pulcritud, excelente diferenciación de planos sonoros y feliz resolución de todos y cada uno de los bravíos pasajes de su obra.
El punto culminante de su brillante actuación lo constituyó la interpretación de la sonata de Brahms, difícil y compleja obra no exenta de un equilibrado romanticismo como de grandes dificultades técnicas que el pianista sorteó con autoridad y solvencia.
Ante los insistentes y calurosos aplausos, el maestro Evelson interpretó dos obras de Chopin (estudio Op. 10 Nº 12 Revolucionario y el preludio Nº 24) y el bello estudio de concierto Un suspiro de Liszt.
Reclamo
Cerrando su comentario, Tejedor hace un reclamo a las autoridades municipales. El piano, al igual que una obra pictórica, necesita de cuidados y atención, principalmente en lo que a afinación y ajuste de máquina se refiere. También amerita la urgente reparación y adecuación de la banqueta correspondiente al piano, pues no se les está ofreciendo a los artistas las comodidades del caso, concluyó.