Ayer a la madrugada, cuando volvía a su casa, el candidato a intendente por el Frente para la Victoria sufrió un siniestro vial. Dijo que otro vehículo lo encandiló desde atrás y lo indujo a hacer una mala maniobra. No descartó que haya sido un mensajito.
DE LA REDACCION. El concejal y candidato a intendente por el Frente para la Victoria, Lisandro Bormioli, resultó ileso de un vuelco de su vehículo que tuvo lugar durante la madrugada de ayer en calle 6 y avenida Venini (ruta Nº 188), en la zona del Club de Viajantes.
El dirigente político, que el domingo será uno de los protagonistas de la contienda electoral que definirá el intendente para los próximos cuatro años, se dirigía a su vivienda familiar después de una intensa jornada de actividad proselitista y al girar desde la ruta hacia la calle de ingreso al barrio Viajantes se produjo el siniestro.
El auto, un Chevrolet Spin de color azul, quedó con las ruedas hacia arriba y Bormioli, que iba sin acompañantes, fue auxiliado para poder salir del rodado. Rápidamente se hicieron presentes efectivos de la Patrulla Urbana, de Bomberos Voluntarios y de Policía y personal de Medicar que fueron convocados por la situación. Afortunadamente Bormioli no sufrió ninguna consecuencia física, aunque por un lapso estuvo en estado de shock.
Ayer a la tarde, ya repuesto del mal momento, confió a LA OPINION que otro vehículo, que apareció de repente por detrás del suyo, lo encandiló con las luces altas y se le acercó demasiado, como tratando de intimidarlo, lo que le hizo hacer una mala maniobra que terminó con su rodado dado vuelta.
Era un auto de un color claro, se me acercó, me encandiló y yo di un volantazo cuando entraba al barrio, y después no me acuerdo más de nada, solo desde cuando había gente ayudándome a salir del auto, dijo Bormioli.
Por tratarse de un candidato muy conocido y ante la suspicacia de que podría tratarse de un amedrentamiento vinculado a su actividad política, Bormioli no quiso abrir un juicio determinante aunque deslizó, sin apuntar a nadie en particular, que pudo ser una broma, un intento de robo o un mensajito. Pero no lo sé y será la Justicia la que deba determinar qué pasó sobre la base de los elementos que se puedan aportar.
También llevó tranquilidad a todos los que se preocuparon por su estado de salud al asegurar que fue solo un susto, porque no sufrí ni un rasguño. De hecho, se fue directo desde el lugar del vuelco caminando hasta su casa, sin concurrir al Hospital ni a otro sanatorio para hacerse evaluaciones.