El alerta naranja emitido ante la persistencia de las altas temperaturas motivó un llamado del sistema sanitario a reforzar las medidas de prevención para protegerse de los trastornos que el calor intenso puede ocasionar. Los más vulnerables: adultos mayores y niños pequeños. La hidratación, una aliada.
DE LA REDACCION. En las últimas horas el Servicio Meteorológico Nacional emitió un alerta naranja y anunció la persistencia de las altas temperaturas, por lo menos en los próximos días. En este contexto, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires efectuó una serie de recomendaciones para evitar los trastornos que la ola de calor puede ocasionar en la salud de la población. A través de la propia titular del sistema sanitario bonaerense se recordó que los más vulnerables son los adultos mayores y niños pequeños y se recomendó la hidratación permanente como medida preventiva para evitar emergencias.
Los especialistas sugieren tomar al menos cinco vasos de agua durante el día, aún cuando no se tenga sed, usar ropa clara y liviana, evitar la exposición al sol desde las 10:00 hasta las 16:00 y moderar la realización de actividad física.
El llamado golpe de calor es, en rigor, una emergencia sanitaria que ocurre como consecuencia de la exposición prolongada a las altas temperaturas y puede ser muy severa en bebés, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. El calor intenso y prolongando puede acarrear la pérdida de agua y sales esenciales para el organismo con el consecuente riesgo de deshidratación.
Los más proclives
Las altas temperaturas afectan a todos por igual, sin embargo hay determinados grupos poblacionales que sufren más sus consecuencias y se muestran vulnerables: los adultos mayores y los bebes. Esto ocurre porque compensan menos la pérdida de líquido por la transpiración y la orina. En este sentido, especialistas del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires recordaron que a ellos se les debe asegurar una adecuada hidratación y ofrecerles líquidos varias veces al día.
Desde la dirección provincial de Atención Primaria de la Salud explicaron que si bien las señales del golpe de calor varían de una persona a otra, suelen incluir una temperatura corporal extremadamente elevada, por encima de 39.5º C, dolor de cabeza, náuseas, mareo y piel enrojecida, caliente y seca (sin sudor). Además, el pulso y la respiración suelen ser más débiles.
Frente a la aparición de estos signos, es importante no demorar la consulta médica. No obstante, y hasta tanto se produzca la asistencia médica, se puede enfriar a la persona afectada colocándola en una bañera con agua fría o bajo la ducha.
Con respecto a los bebés, los expertos insistieron en que durante estos días de intenso calor conviene ofrecerles el pecho con mayor frecuencia y a los niños en general darles bebidas, preferentemente agua fresca, varias veces al día.
Los servicios de salud
En jornadas de altas temperaturas y a raíz del alerta emitido por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, los distintos efectores del sistema sanitario, sobre todo públicos, han reforzado la vigilancia para detectar en forma temprana cuadros que puedan estar asociados al calor. De acuerdo a un relevamiento efectuado por LA OPINION, tanto en el Hospital Interzonal de Agudos San José como en la red de Centros de Atención Primaria de la Salud, se observa un mayor número de consultas tanto de pacientes adultos como pediátricos, aunque en ninguno de estos espacios está desbordada la capacidad de atención. Lo que sí se ha hecho es reforzar el mensaje preventivo en los espacios de consulta a efectos de que la población en su conjunto internalice aquellos cuidados simples que deben tomarse para que el calor no se transforme en un problema para la salud.
En los lugares de cuidado
Por estas horas, la atención respecto de signos asociados al golpe de calor está intensificada en los espacios dedicados al cuidado tanto de niños como de ancianos. En este sentido, producto de algunas consultas realizadas por LA OPINION en establecimientos geriátricos como en jardines maternales y guarderías, relevó que lo que hace el personal es proponer actividades que eviten la exposición a las altas temperaturas y reforzar algunas estrategias de cuidado que tienen que ver básicamente con una alimentación adecuada y con la correcta hidratación.
Medidas simples para prevenir el golpe de calor
Independientemente de la edad de la persona y de su estado físico general, hay una serie de recomendaciones que resultan útiles por estas horas para evitar la emergencia conocida como golpe de calor. Tener presente estos consejos ayuda a cuidar la salud en tiempos de temperaturas que están por sobre las habituales para esta época del año:
Evitar la exposición al sol de 10:00 a 16:00.
-Tomar agua segura en forma frecuente durante todo el día, aun si no se tiene sed.
Evitar comidas abundantes. Preferir alimentos frescos, frutas y verduras.
- Evitar las bebidas alcohólicas, azucaradas y las infusiones calientes.
- Usar ropa suelta, de materiales livianos, porosos y de colores claros.
No realizar ejercicios físicos en ambientes calurosos. Tomar líquido antes de comenzar cualquier actividad al aire libre.
Mantener el aire acondicionado entre los 23 y 25 grados.