El residente de cuarto año de Clínica Quirúrgica en el Hospital San José describió cómo se desarrolla el proceso de formación y destacó lo que significa el ejercicio profesional en el contexto hospitalario. En el nosocomio funcionan distintas unidades de residencia.
DE LA REDACCION. Nicolás Salandri tiene 29 años y es médico residente de cuarto año de clínica quirúrgica del Hospital Interzonal de Agudos San José. Es pergaminense y se formó como médico en la ciudad de Rosario. En diálogo con LA OPINION destacó lo que significa para el proceso de formación de un médico la posibilidad de realizar la residencia en el sistema hospitalario y resaltó que la tarea que allí se realiza contribuye no solo a la adquisición de competencias propias de la profesión sino al desarrollo de una mirada social más comprometida.
Desde chico decidí que quería ser médico. A los 13 años ya sabía que me interesaba todo lo relacionado a la salud y a la posibilidad de ayudar al otro, comentó y reconoció que la vocación por la especialidad de cirugía surgió tiempo más tarde. Me di cuenta de que me gustaba por la posibilidad que da de resolver problemas, argumentó.
El cirujano, además de utilizar herramientas intelectuales, emplea una destreza manual y eso me gusta, afirmó el profesional que transita el cuarto año de la residencia.
Respecto del sistema de residencias consideró que es un excelente método de formación. Uno se dedica solo a esto y cobra un sueldo para terminar su formación. Este es un sistema de residencias escalonado y jerárquico en el que todas las actividades que realizamos son supervisadas por un residente superior inmediato. Hay lineamientos y protocolos que se nutren de clases y mucha información, describió.
Asimismo comentó que los residentes cumplen con una determinada carga horaria que si bien va disminuyendo a medida que va avanzando la residencia, se va incrementando en términos de responsabilidad.
Respecto de lo que los residentes aportan a los hospitales, consideró que se transforman en un recurso humano valioso: Una manera de devolverle al Estado que nos provee de un sueldo para nuestra formación es nutrir al sistema de salud con nuestro trabajo. Los residentes cubrimos guardias y trabajamos a la par de los médicos con los que nos formamos, y siempre supervisados por ellos. Se le brinda una mejor calidad a la gente justamente porque somos muchos residentes y cubrimos bastantes espacios.
Con la opción de presentar un proyecto para hacer el quinto año de jefatura de residentes en el Hospital, Salandri imagina su desarrollo profesional en la ciudad, aunque reconoce que la inserción laboral es un tanto difícil. Quizás elija una subespecialidad para orientarme a algo específico sobre la base de analizar qué tipo de especialidades se necesitan en la región, confió.
Una mirada comprometida
En coincidencia con lo que sienten otros jóvenes profesionales que se están formando en la medicina, Nicolás Salandri reconoció que el Hospital confiere una mirada social comprometida. En el Hospital atendemos gente de todos los estratos sociales y somos la trinchera de la sociedad, sostuvo.
Acá se atienden todos, desde el que más dinero tiene y se accidenta hasta el que menos recursos posee. Todos vienen al Hospital y eso te hace estar cerca de la realidad. Todo lo malo que pasa en la calle llega al Hospital: accidentes, asaltos, heridos de arma blanca, todo y abordar esos pacientes requiere de mucha competencia profesional, pero también de una sensibilidad y una vocación que se pone a prueba en lo cotidiano.
Hospitales: haciendo escuela
Los hospitales son espacios de formación de generaciones de médicos. A nivel de la Región Sanitaria IV funcionan 8 unidades de residencias en el Hospital San Felipe de San Nicolás; doce unidades de residencia en el Hospital San José de Pergamino; y una unidad de residencia en el Hospital de Carmen de Areco.
En el caso del Hospital de Pergamino se forman residentes tanto en especialidades médicas como no médicas y cada profesional les imprime a los servicios y a la propia dinámica hospitalaria una impronta particular que se nutre del conocimiento que traen de su formación universitaria. En cada servicio adquieren experiencia y toman contacto con lo que será su futuro ejercicio profesional. En el Hospital San José funcionan las siguientes unidades de residencia: obstetricia, administración hospitalaria, anestesiología, clínica quirúrgica, clíncia médica, neonatología, ortopedia y traumatología, clínica pediátrica, terapia intensiva, medicina general, tocoginecología y psicología. Estas conforman unidades de residencias básicas. También cuenta con una unidad de residencia post básica en terapia intensiva pediátrica.