Más de 40 millones de bovinos fueron vacunados contra la fiebre aftosa durante la primera campaña de este año. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) la llevó a cabo según el cronograma previsto, en el cual se aplicaron distintas estrategias de vacunación, dependiendo de la provincia o región.
Las provincias de Buenos Aires (salvo el partido de Patagones), Entre Ríos y Corrientes vacunaron a los bovinos y bubalinos de las categorías menores (terneros/as, vaquillonas, toritos, novillitos y novillos).
En el resto de las provincias la vacunación incluyó todas las categorías. La zona denominada Cordón Fronterizo continúa con dos vacunaciones anuales de todas las categorías etarias de los rodeos.
La vacunación contra la fiebre aftosa es una de las principales estrategias de prevención que permite mantener una situación epidemiológica estable de esa enfermedad en la Argentina.
La fiebre aftosa es una enfermedad viral muy contagiosa, de curso agudo, que afecta a animales de pezuña hendida como bovinos, ovinos, caprinos, porcinos, jabalíes, ciervos, llamas y vicuñas, entre otros.
El origen o fuente de la infección es el animal enfermo de aftosa, que elimina el virus por saliva, leche, materia fecal y orina. La puerta de entrada del virus a los animales susceptibles puede ser la vía digestiva, respiratoria y/o cutánea.
¿Cuál es el agente que produce la Fiebre aftosa? Es una enfermedad causada por alguna de las variedades de virus que pertenecen a la familia Picornaviridae.
Loeffer y Frocsh, quienes descubrieron la enfermedad, demostraron que los terneros inoculados con este agente se infectaban y que grandes cantidades del virus infeccioso eran excretadas por los animales enfermos. También comprobaron que el virus se neutralizaba con los anticuerpos presentes en el suero de animales convalecientes.