El robo de miles de votos denunciado recientemente por Felipe Solá generó una reacción unánime en todo el Frente Renovador. No hay un solo dirigente que no sospeche de diferentes manos negras que, en el caso del exgobernador, le impiden quedar como segundo candidato más votado durante las Paso.
La candidata a intendente por el massismo en nuestra ciudad, Marita Conti, no dudó en calificar de llamativo el hecho de que Solá padeciera un corte enorme de boletas, superior al 10% en relación a la sumatoria de las candidaturas de Sergio Massa y José Manuel De la Sota. La actual edil sostuvo que es inverosímil que el votante del tigrense haya cortado boleta en favor de Aníbal Fernández. En esa sintonía también se había manifestado el referente de la agrupación.
Es notoria la ruptura de una tendencia, que ubicaba a Felipe en el segundo escalón del podio de los más votados para gobernador, por encima de Fernández y (Julián) Domínguez. Sabemos que Solá fue recibido por el fiscal Di Lello. Entendemos que se torna imprescindible una investigación de lo sucedido, ya que si bien asoma como un atropello a todo el sistema democrático, nos afecta específicamente a todos los que conformamos el Frente Renovador, indicó.
Tendremos que estar muy atentos e intensificar el trabajo de fiscalización en cada una de las mesas para las elecciones de octubre, indicó Marita Conti. Desde las elecciones hasta hoy el FR no ha parado de crecer. Y debemos estar muy atentos, porque un descuido en la fiscalización puede deparar sorpresas desagradables, agregó.
Llamado de la UCR
En otro orden, en medio de las denuncias por presuntas irregularidades en el escrutinio, sumada a las que se registraron durante la campaña electoral vinculadas al robo de boletas, sectores del radicalismo bonaerense salieron a plantear la idea de una fiscalización conjunta entre todas las fuerzas de la oposición para la elección de octubre en la provincia.
Es necesaria la organización de un comité de fiscalización nacional y provincial entre todos los partidos de la oposición, propuso el miembro del Comité Provincia de la UCR, Santiago Nino.
El objetivo es garantizar el voto, la voluntad popular y la democracia, reconociendo que no puede ser que un candidato sostenga siete días después que le faltarían 135.000 votos, eso es falencia entre otras cosas de la fiscalización, donde todos de alguna forma fallamos, sostuvo Nino y agregó: este comité deberá conformarse en forma urgente y realizar las consultas previas a la Justicia electoral, recopilar los defectos que se hayan detectado en todo el proceso previo, durante y posterior a la elección.
El planteo radical se produce en medio de las denuncias del candidato a gobernador del Frente UNA, Felipe Solá, quien denunció que le robaron 140 mil votos que no figuran en las planillas del escrutinio.
Solá concurrió a Tribunales citado por el fiscal federal Jorge Di Lello para exponer sobre su denuncia.
Solá declaró que detectaron diferencias de votos entre los certificados publicados en la página Web y los certificados de sus fiscales, y destacó una amplia diferencia porcentual en los distintos partidos.
El exgobernador aclaró, según las fuentes, que el problema no se registró con un faltante o robo de boletas, sino en la manera en que se computaron los votos.
El candidato explicó que mientras en el Frente para la Victoria y Cambiemos la diferencia de votos entre quienes se postulaban a presidente y gobernador eran del 4 por ciento, en Unión Para una Nueva Argentina (UNA) esa brecha llegaba al 12 por ciento, lo que no se condice con las proyecciones que el partido tenía.
Solá señaló que hubo irregularidades en Ezeiza, La Matanza, Tres de Febrero y General Pueyrredón, donde en algunos casos no obtuvo ningún voto y presentó en la Fiscalía copia de certificados.