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La actividad se vio interrumpida por un llamado telefónico anónimo que alertaba sobre la presencia de un artefacto explosivo. La situación sorprende y alarma a las autoridades educativas por tratarse de un establecimiento de nivel inicial.
DE LA REDACCION. Una amenaza de bomba en el Jardín de Infantes Nº 902 Mariano Moreno, sorprendió ayer a las autoridades educativas de los organismos de seguridad por tratarse de un hecho frecuente en escuelas secundarias, muchas veces provocado por los propios alumnos e incluso en los últimos años del nivel primario, pero resulta totalmente insólito en un establecimiento de nivel inicial como un jardín de infantes.
La actividad se vio interrumpida ayer, alrededor de las 11:00, cuando un llamado telefónico anónimo que alertaba sobre la presencia de un artefacto explosivo en las instalaciones, alteró el ritmo habitual de la institución ubicada en intersección de Siria y Ramón Raimundo, en el barrio Acevedo.
Esta clase de amenazas suelen ser frecuentes en los establecimientos secundarios, sobre todo en época de exámenes y por lo general son realizadas por los mismos estudiantes con el propósito de interrumpir las clases. Incluso se ha dado algún caso en escuelas primarias, pero lo que resulta llamativo y preocupante para las autoridades educativas locales, es que tuvo como blanco a un jardín donde concurren niños.
Esta situación desconcertó a los investigadores del caso, ya que no hay motivos aparentes que lleven a alguien a interrumpir la actividad con una amenaza de bomba.
Lo que sucedió inmediatamente después fue la evacuación total de las instalaciones, situación que generó a su vez inconvenientes a muchos padres que tuvieron que ir a buscar a sus hijos antes de horario.
En esta ocasión y como indica el protocolo, una brigada de Bomberos de Policía realizó una inspección minuciosa en las aulas y oficinas administrativas, y confirmaron que se trataba de una falsa alarma.
Amenazas
A menudo en nuestra ciudad se registran amenazas de explosivos que implican la evacuación de establecimientos y la movilización de diferentes fuerzas.
En todos los casos se trata de una falsa alarma, pero esa picardía agota la paciencia no solo de las autoridades de las instituciones educativas, sino también en las fuerzas de seguridad que deben desalojar las instalaciones y convocar a personal especializado, muchas veces proveniente de otra ciudad, para revisar el establecimiento en busca de un explosivo.
Esta última situación motivó el inicio de investigaciones para tratar de determinar el origen de la llamada telefónica, teniendo en cuenta que existen herramientas para rastrear desde dónde se realizó el llamado.
Una escuela recibió nueve amenazas en dos semanas
La Escuela Normal Superior Nº 5 del barrio porteño de Barracas, que tiene nivel inicial, primario y secundario, es blanco de constantes amenazas de bombas que llegan desde llamadas de celular al 911.
Los padres dicen que no recuerdan cuántas veces se interrumpieron las clases de sus hijos por esta situación que, según calculan, ya se repitió al menos en nueve oportunidades durante los últimos 15 días.
Así los 2.000 alumnos, más sus maestros y otros empleados del lugar, deben evacuar las instalaciones ubicadas en Suárez y Arcamendia, cuando la Policía y los bomberos de la zona acuden al establecimiento para el procedimiento de precaución en busca de explosivos.
Los días de clases entrecortadas se suman y también las cancelaciones de las jornadas ya que algunas amenazas se dieron en el mismo día. La escuela, en un comunicado firmado por la rectora Laura Russian, advirtió que los autores de estas amenazas declararán ante la Justicia y que los días perdidos serán recuperados según lo disponga el Ministerio de Educación.