En marzo pasado Atacama, Chile, sufrió severas inundaciones y deslizamientos de barro que afectaron a 30.000 personas. Ante este fenómeno y bajo la consigna del amor hacia el otro, es que un grupo de creyentes de diferentes congregaciones pergaminenses participaron del trabajo coordinado de asistencia y voluntariado para con los más necesitados.
DE LA REDACCION. El 25 de marzo de este año, unas fuertes lluvias provocaron las peores inundaciones y deslizamientos de tierra de los últimos 80 años en Atacama, una región del norte de Chile. Más de 30.000 personas se han visto afectadas por el desastre, casi 3.000 fueron enviadas a refugios y al menos 25 han perdido la vida.
En Copiapó, una de las ciudades más afectadas, los Testigos de Jehová establecieron un comité de socorro para evaluar los daños y organizar las labores de limpieza. La sucursal envió a un representante para dar ayuda y apoyo a los Testigos de la zona afectada.
Ayuda desde Pergamino
En función del desastre los Testigos de Jehová de Pergamino con el apoyo de algunos profesionales calificados de ciudades vecinas organizaron dos grupos, el primero partió el 30 de abril y el otro el fin de semana siguiente. Luego de cruzar el paso fronterizo en la ciudad de Mendoza en Uspallata hacia Chile, de recorrer la autopista pegada al océano Pacífico, pasar por La Serena y después de 26 horas de viaje, los integrantes de los grupos de colaboración llegaron a la zona de Atacama, específicamente a la ciudad de Copiapó.
En primera persona
Contando la experiencia de la que fueron partícipes, Antonio Constantino y Marcelo Alvarez, pertenecientes a diferentes congregaciones de los Testigos de Jehová, dialogaron con LA OPINION y manifestaron que a pesar de realizar su formación espiritual en distintas congregaciones, la labor de los Testigos de Jehová se unifica en su accionar considerando las instrucciones que les brindan desde la central de la congregación, instalada en Brooklyn (Estados Unidos) ante las situaciones de emergencia que se dan como consecuencia de los desastres naturales. A nivel mundial hay una coordinación de todas las congregaciones de los Testigos de Jehová, es decir que, se organizan comité de socorro, integrado por cinco personas, que coordinan las tareas para el auxilio de las víctimas de los fenómenos naturales. Los Testigos de Jehová contamos con personas que trabajan de manera independiente o algunos en relación de dependencia pero que tienen predisposición a la hora de ayudar a los hermanos que nos necesitan, explicó Constantino.
Con motivo del aluvión de barro que se dio en Chile, viajaron desde Pergamino dos grupos de 15 personas (que permanecieron 15 días) que se sumaron al voluntariado de habitantes de diferentes partes de nuestro país. Todos ellos tuvieron la importante misión de remover el lodo en las casas, limpiar, desinfectar, reconstruir muros, pisos y paredes de las viviendas y construcción de viviendas, en líneas generales, trabajos relacionados con la albañilería, electricidad y limpieza. Desde que partimos de Pergamino hasta que llegamos al lugar del desastre se desplegó una labor voluntaria con herramientas prestadas y con recursos que aportan los integrantes de los diferentes grupos de colaboradores, indicó Alvarez.
Las congregaciones de Testigos de Jehová de Pergamino, cuando fueron los desastres de La Plata o Santa Fe, han respondido óptimamente incluso han realizado viajes trasladando alimentos e indumentaria. Tenemos un grupo armado con especialistas en electricidad, plomería, carpintería y otros oficios que se aplican ante situaciones de desastre natural, agregó Alvarez.
En estas últimas semanas se están completando la fabricación y colocación de las últimas casas con la colaboración de carpinteros albañiles plomeros y electricistas de otras regiones de Argentina.
El desastre en Chile
La inmensidad del desastre producido a principios de este año afectó a tres regiones del Norte de Chile por una extensión de 400 kilómetros. En las montañas se generaron 17 cascadas (vertientes) generadas por lluvias intensas desconocidas para la época y en la zona en dos días llovió sin parar lo que llueve en dos años; de manera que estas cascadas partían de la montaña arrastrando todo a su paso arrancando materiales de toda variedad y mezclándolos con el lodo avanzaban hacia el mar casas, autos, camiones y contenedores galpones con una velocidad impresionante. Pequeños poblados desaparecieron junto con las casas.
Nos sentimos felices de poder colaborar y mitigar el sufrimiento de tantos hermanos chilenos que son castigados recurrentemente por los desastres naturales, seguramente este espíritu de amor y cooperación nos muestra la necesidad de recordar que hacemos honor a las palabras de nuestro señor Jesucristo: Por el amor que tengan entre ustedes, conocerán que son mis discípulos, expresan los colaboradores.
Fortaleza espiritual
La preparación espiritual es también necesaria para poder ayudar al otro. Hay un antes y un después de la tragedia, por eso también tenemos que prepararnos para ayudar a las personas emocional y psicológicamente. En este sentido desde nuestras congregaciones, las mujeres y los niños, escriben cartas con palabras de aliento, escritos de consuelo, también se preparan paquetes con lápices de colores y juguetes, presentes para los más chicos. Nos moviliza el amor hacia quienes de repente se quedaron sin nada, hacia el más necesitado. Nos preparamos espiritualmente en las reuniones de congregación, en los salones del reino. Allí se nos inculca el amor al prójimo, cómo hacer frente a los desastres naturales, de qué manera podemos ayudar a las personas. Estamos preparados de manera integral, aseguraron los entrevistados.
Misión de los Testigos
Los días y horarios de congregación de los Testigos de Jehová (que en Pergamino son alrededor de 1.000) son distintos en los diversos Salones del Reino que se ubican en: Florencio Sánchez y Echevarría, Pico y Ramón Raimundo y Pedro Torres al 1000. Además de los encuentros de los que participamos, leemos mucho las noticias e informes que se despliegan en el sitio Web JW.org donde se puede leer además la Biblia, también se brinda información sobre los desastres naturales. Por otra parte, salimos a predicar casa por casa y también nos apostamos en algunos lugares, como en la peatonal San Nicolás, con exhibidores portátiles en que hay revistas que abordan diferentes temáticas relacionadas con brindar respuestas a las necesidades espirituales y emocionales, expresaron los Testigos de Jehová.