viernes 01 de mayo de 2026

A 44 años del hundimiento del Crucero ARA General Belgrano, Pergamino mantiene viva la memoria de Tomás Silva

Este sábado se homenajea a Tomás Silva, exconscripto pergaminense caído en el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano. Habrá un acto.

1 de mayo de 2026 - 15:50

A 43 años del hundimiento del Crucero ARA General Belgrano, Pergamino vuelve a detenerse para honrar la memoria de uno de sus hijos: Eduardo Tomás Silva, conscripto que perdió la vida en aquel ataque ocurrido el 2 de mayo de 1982, en el marco de la Guerra de Malvinas. Como cada año, el recuerdo no será solo individual, sino colectivo: junto a su nombre, se evocará el de los 323 marinos que murieron en aguas del Atlántico Sur.

La convocatoria tendrá lugar hoy a las 9:30 en el Monumento a los Caídos, ubicado en la intersección de avenida Alsina y el Viaducto. Allí, veteranos de guerra, familiares y vecinos compartirán un acto cargado de simbolismo y emoción. La ceremonia incluirá la entonación del Himno Nacional, palabras alusivas, la colocación de una ofrenda floral y un minuto de silencio en memoria de quienes no regresaron.

Desde el Centro de ExCombatientes de Malvinas de Pergamino, su presidente Carlos Miguelena subrayó la importancia de sostener este tipo de encuentros: “No es una fecha más. Cada 2 de mayo volvemos a recordar este hecho doloroso y a quienes dieron su vida, representados en la figura de Tomás Silva”.

Tras el homenaje, los excombatientes permanecerán en el Museo Héroes de Malvinas —recientemente inaugurado— donde recibirán a los vecinos interesados en dialogar y conocer más sobre la historia. En esta oportunidad, además, se contará con la presencia especial de Luis Parra, sobreviviente del hundimiento del Belgrano, cuya voz aporta un testimonio directo de lo ocurrido.

Una fecha que interpela la memoria colectiva

El acto no solo busca rendir homenaje, sino también mantener vigente el recuerdo de

la Guerra de Malvinas, iniciada el 2 de abril de 1982. En ese calendario de la memoria, el 2 de mayo ocupa un lugar central por el hundimiento del Belgrano, mientras que el 14 de junio —día de la rendición argentina— se recuerda a otro héroe pergaminense: Aldo Patrone.

Estas fechas, profundamente arraigadas en la historia nacional, invitan a reflexionar sobre el costo humano del conflicto y la necesidad de transmitir estos hechos a las nuevas generaciones.

El hundimiento del Crucero ARA General Belgrano

El Crucero ARA General Belgrano había partido el 16 de abril de 1982 desde la Base Naval Puerto Belgrano con una tripulación de 1.093 hombres. Su misión era operar en el Atlántico Sur, fuera de la zona de exclusión establecida por el Reino Unido, monitoreando los movimientos de la flota británica.

Tras una escala en Ushuaia y su integración con otras unidades navales, el buque recibió el 1° de mayo la orden de avanzar para atacar desde el sur. Sin embargo, su posición ya había sido detectada por el submarino nuclear británico HMS Conqueror.

Al día siguiente, el 2 de mayo, mientras el crucero iniciaba una maniobra de repliegue, fue alcanzado por torpedos. A las 16:02 se produjo el primer impacto en la sala de máquinas, seguido por otro que destruyó la proa. La situación se volvió irreversible en cuestión de minutos. A las 16:23 se ordenó abandonar la nave, y poco después el Belgrano desapareció bajo el agua.

Los sobrevivientes quedaron a la deriva en balsas, enfrentando temperaturas extremas y condiciones adversas durante casi 48 horas. El rescate, que permitió salvar a 770 tripulantes, fue posible gracias a la intervención de aeronaves y buques de la Armada Argentina, en una operación que quedó marcada por la solidaridad y el compromiso entre marinos.

La tragedia dejó un saldo de 323 muertos, constituyendo la mayor pérdida de vidas argentinas en un solo episodio durante la guerra.

La historia de Eduardo Tomás Silva

Eduardo Tomás Silva había nacido el 10 de septiembre de 1962 en Río Viejo, provincia de Santiago del Estero. Hijo de Tomás Silva y Carmen Molina, creció junto a su hermano César Augusto. Tras finalizar sus estudios primarios en su localidad natal, su familia se radicó en Pergamino, donde se establecieron en el barrio Centenario.

Al momento de ser convocado para cumplir con el Servicio Militar Obligatorio, Silva trabajaba en la construcción. En 1981 fue incorporado a la Armada Argentina en la Base Naval Puerto Belgrano. Luego de completar su instrucción en el Centro de Campo Sarmiento, fue destinado al Crucero ARA General Belgrano.

En la embarcación, cumplía tareas en la sección Lima, vinculadas al servicio en la camareta de oficiales, mientras que en situación de combate se desempeñaba como telefonista en la torre de tiro número 2. Formaba parte de la tripulación bajo el mando del capitán Héctor Bonzo.

El 14 de abril de 1982, el buque zarpó para integrarse a las operaciones navales en el Atlántico Sur. Menos de tres semanas después, el destino de Silva quedaría ligado para siempre a uno de los episodios más dramáticos de la historia argentina.

Hoy, su nombre no solo permanece en la memoria de su ciudad adoptiva, sino que también forma parte de la cartografía oficial: integra la toponimia de la Isla de los Estados, como reconocimiento a su entrega.

Un homenaje que trasciende generaciones

En la figura de Eduardo Tomás Silva, la ciudad encuentra un símbolo cercano del sacrificio y el coraje. Su historia, como la de tantos otros, sigue interpelando a la comunidad y recordando que la memoria no es solo un ejercicio del pasado, sino una construcción permanente del presente.

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