martes 14 de abril de 2026
Cultura y espectáculos

Murió Felipe Staiti, guitarrista y fundador de los Enanitos Verdes, a los 64 años

El músico falleció en el Hospital Italiano de Mendoza. "Lamento Boliviano" había superado las mil millones de reproducciones en Spotify.

14 de abril de 2026 - 15:45

“Con profunda tristeza despedimos al querido Felipe Staiti, un talento inmenso de nuestra tierra y pieza fundamental de la historia del rock mendocino. La cultura de Mendoza pierde a uno de sus guitarristas más brillantes e irreemplazables. Recordaremos para siempre tu música. ¡Hasta siempre, Felipe!“, escribió Diego Gareca, secretario de Cultura mendocino, en sus redes sociales.

Así anunció la muerte de Felipe Staiti, guitarrista y fundador de los Enanitos Verdes, a los 64 años. El músico estaba internado en el Hospital Italiano de la provincia de Mendoza y falleció el lunes por la tarde, tras sufrir complicaciones de salud.

A finales de 2024, tras concluir la gira latinoamericana por el 40° aniversario del álbum debut de la banda, Felipe Staiti enfrentó un grave cuadro de salud. Según detalló el diario Los Andes, una infección bacteriana contraída en México, agravada por su celiaquía, le provocó una deshidratación severa. Debido a esto, el músico permaneció internado durante un mes en el Hospital Italiano de Mendoza.

En aquel entonces, el guitarrista describió su crisis como un “reseteo” físico total: perdió 15 kilos y sufrió secuelas en su musculatura vocal, lo que obligó a la banda a cancelar presentaciones en festivales como Santiago Rocks en Chile y diversas fechas en Colombia y Perú. Este duro proceso coincidió con un rol histórico para Staiti, quien tras la muerte de Marciano Cantero en septiembre de 2022, quedó como el único integrante fundador de Enanitos Verdes. Así, además de atravesar el duelo por su compañero, debió asumir el desafío de liderar el grupo y convertirse en su voz principal.

Enanitos Verdes y un récord sin precedentes

Enanitos Verdes alcanzó recientemente un récord sin precedentes para el rock nacional. A fines de marzo, su hit “Lamento Boliviano” superó las mil millones de reproducciones en Spotify, marcando un hito para la música argentina en las plataformas de streaming.

“Todo arrancó en mi casa. Con Marciano nos empezamos a juntar en mi habitación, él con su bajo y yo con mi guitarra”, le contó Felipe Staiti al periodista de Rolling Stone Oscar Jalil sobre los inicios de los Enanitos Verdes y el comienzo de una alianza compositiva con Marciano Cantero para la nota Nuestra vida en 20 canciones. “En ese momento, el único elemento era la ilusión, porque no había ninguna realidad, solamente las ganas de tocar”. Escribía Jalil: “La casa familiar de los Staiti aún espera por una placa que indique el punto cero de una de las historias más relevantes del rock latinoamericano: ubicada en el número 213 de la calle Gutenberg, en la zona oeste de Mendoza Capital, el lugar parece otro eslabón secreto de una larga lista de logros poco reconocidos fronteras adentro para la banda que junto a Soda Stereo, Virus y Zas lideró la conquista del continente en la década del 80. Pero a diferencia de sus pares, los Enanitos Verdes nunca detuvieron su motor: giras interminables, plena actividad discográfica y ventas que superan los cuatro millones de discos vendidos son solo algunas de las razones para trazar una merecida reparación histórica o, al menos, recuperar un glosario de perfecta caligrafía pop”.

Sobre el hit, decía Marciano Cantero: “La historia del rock mendocino tiene muchas bandas que hicieron que todo sucediera, y Alcohol Etílico es una de ellas. Los Enanitos Verdes fuimos muy fans, y en un momento Sergio Embrioni, que fue parte de nuestra banda, también fue miembro de Alcohol Etílico. Nos relacionamos de varias maneras, y de hecho tocamos juntos muchas veces. De todas sus canciones, siempre nos encantó “Lamento boliviano”. La tocábamos en las pruebas de sonido y, por lo general, alguien que estaba escuchando, ajeno a la banda, nos decía: “Qué buena que está esa canción”. Con ese espíritu, decidimos grabarla y darle una oportunidad. Me acuerdo de que Los Chaskis se hicieron cargo de la parte de sikus y flautas andinas. Habíamos grabado un demo en el que Felipe tocó un solo muy bonito. Le sugerí que volviera a tocar lo mismo para el registro definitivo. Estábamos en Los Ángeles, entonces alquiló una Fender Stratocaster de los 60: la guitarra y el equipo venían directamente de la casa de Jeff Beck, que había sido el último en utilizar esa viola. Felipe grabó el solo en lo que demoró en tocarlo y quedó una pieza de música maravillosa… La canción dice mucho más de lo que uno se imagina. Intenta sintetizar el sentir de los latinoamericanos”.

Por su parte, Staiti completaba: “Este es un verdadero emblema del rock mendocino. Alcohol Etílico era una banda que no tuvo popularidad, pero sí grandes canciones. El ‘Lamento’ es el fiel reflejo de esas composiciones que, una vez descubiertas, trascienden a su autor para transformarse en himnos que le pertenecen a la gente. Hice algunas actuaciones con esta banda de amigos de la adolescencia y cada vez que tocábamos el ‘Lamento’ sentía que merecía otra oportunidad. Ya había sido grabada por Alcohol Etílico sin pena ni gloria. Llegó el momento de grabar Big bang y la hicimos. Los resultados aún son visibles. Es la canción más versionada de nuestro repertorio”. (Fuente: revista Rolling Stones)

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