Este sábado, La omisión de la familia Coleman bajará el telón en Espacio GAE después de dos temporadas que dejaron una fuerte huella en el público pergaminense. La obra, reconocida por su intensidad emocional y la potencia de su elenco, logró consolidarse como una de las propuestas teatrales más destacadas de la escena local.
De la mano de Veleros Producciones, con dirección de Facundo Cruz y un sólido elenco, la reconocida obra de Claudio Tolcachir, La omisión de la familia Coleman, que expone intensidad, humor y una mirada cruda sobre la convivencia, cierra su exitosa segunda temporada, este sábado a las 20:30, en Espacio GAE, unbicado en Guido 722.
El elenco, integrado por Pablo Mansilla, Pamela Lombari, Matías Lanzillotta, Marta Lere, Lucía Tiseyra, Meme Santoro, Fernando Songini y Luis Furlano, aporta solidez interpretativa y profundidad a una historia cargada de matices emocionales. Cada uno de los actores construye personajes complejos que transitan entre lo trágico y lo cotidiano con notable naturalidad.
Pablo Mansilla
Uno de sus protagonistas, Pablo Mansilla, reflexionó sobre el recorrido de la obra y aseguró que el éxito se debió principalmente al equipo humano que se conformó desde el inicio del proyecto. “Sin dudas creo que a la selección del equipo de trabajo de los Coleman. Todos y cada uno, desde Facu (Cruz), el director, quien convocó a todos, y no solo actores y actrices sino técnicos, músico, gráfica, difusión; un equipo de trabajo que volvería a elegir una y mil veces”, expresó. Y agregó: “Con todo esto, el producto de calidad que logramos conseguir”.
La obra, escrita por Claudio Tolcachir, propone un retrato intenso de los vínculos familiares y exige una gran carga interpretativa de sus actores. Sobre el desafío de construir su personaje, Mansilla señaló: “Creo que lo más desafiante fue mantener ese código de actuación de no hacerlo exagerado, encontrar esos matices entre la ira y la calma, y estar conectado con todo lo que sucede en las dos horas que dura la obra”.
Su personaje, Marito, despertó una fuerte empatía entre los espectadores, algo que incluso sorprendió al actor. “Sí me sorprendió, por suerte Marito le llegó mucho a la gente y me lo hizo saber después de cada función”, contó. Además, destacó que esta experiencia permitió que parte del público lo conociera desde otro lugar artístico: “Muchas personas no me habían visto hacer teatro de texto, sino Impro, eso también estuvo muy bueno, que pudieran conocer cómo trabajo”.
A lo largo de las funciones, las devoluciones del público dejaron momentos especialmente emotivos. “Reacciones muchas”, recordó el actor, antes de enumerar algunas de las que más lo marcaron. “Personas que se juntaban a hablar de la obra para saber cuál era ‘la omisión’; o cuántas cosas omitían esta familia; o una trabajadora social que me dijo que le hicimos acordar su diario con estos problemas de las familias”, relató.
Sin embargo, hubo una situación que lo conmovió particularmente: “Una señora me dijo que su papá le dijo las mismas palabras al despedirse: ‘yo a casa no vuelvo’ y nos emocionamos mucho los dos”.
Sobre el cierre de esta etapa en Pergamino, reconoció que atraviesa sentimientos encontrados. “Una terrible mezcla de sensaciones, mucha alegría por el aprendizaje que me llevo de esta experiencia y el poder trabajar con excelentes profesionales y personas”, afirmó. Aunque también admitió la nostalgia por el final del ciclo local: “Tristeza por el ciclo que se cierra, al menos acá en Pergamino”.
De todos modos, el futuro de la obra parece continuar más allá de esta despedida. “Ya se está armando la gira por otras ciudades y esperanza de una tercera temporada, por qué no”, adelantó.
Con una duración de 90 minutos y recomendada para mayores de 13 años, la obra invita a sumergirse en una historia tan incómoda como reconocible. Las reservas de entradas pueden realizarse a través del teléfono 2477 508104.