La horticultura intensiva es una de las principales actividades productivas del norte bonaerense, pero su expansión trae consigo desafíos ambientales. En la reciente 8° Reunión Argentina de Salinidad, realizada en Marcos Juárez (Córdoba).
El INTA Zárate y otras agencias del INTA presentaron una investigación clave sobre el deterioro de los suelos hortícolas de la región.
El ingeniero agrónomo Leonardo García presentó una investigación sobre suelos hortícolas de la región en la Reunión Argentina de Salinidad. Alertan por la alcalinidad y recomiendan nuevas estrategias para preservar la calidad productiva.
Estudio en campo y bajo cobertura plástica
El trabajo, titulado “Cambios en la fertilidad potencial de suelos hortícolas cultivados a campo y bajo cobertura plástica en el norte bonaerense”, fue elaborado por profesionales de las agencias de Zárate, San Pedro, Lobos y Trenque Lauquen, junto a especialistas de la Estación Experimental de San Pedro.
El Ing. Agrónomo Leonardo García, referente de INTA Zárate, fue uno de los principales expositores. Según explicó, los sistemas de horticultura intensiva —con alta rotación de cultivos y frecuente uso de enmiendas como cama de pollo— generan alteraciones importantes en la estructura y fertilidad del suelo, especialmente bajo cobertura plástica.
“La alcalinidad afecta la disponibilidad de nutrientes esenciales. Y si además se riega con agua rica en sodio y bicarbonato, el problema se agrava”, alertó García.
El riesgo de la alcalinidad secundaria
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio fue la alta alcalinidad en los suelos muestreados. Aunque la salinidad no fue predominante, la alcalinidad reduce la disponibilidad de nutrientes clave como fósforo, potasio y micronutrientes esenciales para la producción hortícola.
García explicó que se trata de una alcalinidad secundaria, es decir, derivada de prácticas agronómicas actuales, lo que la convierte en un problema reversible.
“Es una consecuencia del manejo, y por eso mismo se puede revertir con nuevas estrategias de manejo agronómico”, sostuvo el ingeniero en el panel de producción extensiva e intensiva en suelos salinos y alcalinos.
Kilómetro Cero y sostenibilidad
Este estudio forma parte de una línea estratégica del INTA orientada a mejorar la sostenibilidad de las producciones intensivas de cercanía, bajo el concepto de Kilómetro Cero, que prioriza los circuitos cortos entre producción y consumo, con menor impacto ambiental y mayor eficiencia.
La investigación promueve prácticas que garanticen mayor productividad con conservación del recurso suelo, y busca concientizar sobre la importancia de una planificación sustentable, tanto para pequeños productores como para empresas hortícolas de escala regional.