La Fiscalía Nº 7 de Pergamino investiga desde el jueves una estafa cometida bajo la modalidad del “cuento del tío”, en la que una adulta mayor entregó sus ahorros en dólares a un delincuente que logró engañarla mediante un llamado telefónico en el que simuló ser su hijo.
La maniobra se desarrolló en un edificio del radio céntrico, presuntamente en inmediaciones de calle Italia, donde el estafador se comunicó con la mujer en un horario cercano al cierre de la actividad bancaria. Desde el otro lado de la línea, con un tono convincente y utilizando datos familiares, consiguió que la víctima creyera que hablaba realmente con su hijo.
En esa conversación, el falso familiar le advirtió que, por una supuesta disposición del Banco Central, los billetes de dólares que tenía guardados perderían validez y debían ser cambiados de manera urgente por una nueva emisión. Bajo ese argumento, le indicó que preparara todos los ahorros porque él no podría acercarse personalmente, pero que enviaría a un amigo suyo, a quien presentó como contador y empleado bancario de confianza.
La secuencia se concretó en pocos minutos. Poco después del llamado telefónico, sonó el portero eléctrico del edificio y la jubilada permitió el ingreso de un hombre que coincidía con la descripción anticipada por el falso hijo. Según trascendió, se trataba de un individuo de mediana edad, de buena presencia, correctamente vestido y con modales cuidados, lo que reforzó la confianza de la víctima.
El sujeto subió hasta el departamento y recibió de manos de la mujer una bolsa con el dinero que ella ya había preparado siguiendo las instrucciones recibidas. No hubo violencia ni intimidación: toda la maniobra se sostuvo en el engaño cuidadosamente construido por los delincuentes.
Aunque oficialmente no trascendió el monto sustraído, fuentes vinculadas a la investigación señalaron que se trataría de una suma importante en moneda extranjera, correspondiente a ahorros reunidos durante años.
Aparentemente, en el engaño también logró que le entregara voluntariamente las alhajas para hacer un supuesto blindaje bancario a través de una póliza de seguro; pero argumentaba que era necesario llevarla a la entidad para que los tasara un especialista.
La víctima comenzó a sospechar cuando el supuesto enviado no regresó en el tiempo prometido. Ante esa demora, decidió comunicarse con su hijo y descubrió que nunca había existido tal gestión bancaria ni pedido alguno, confirmando que había sido víctima de una maniobra defraudatoria.
La causa quedó a cargo del fiscal Fernando D’Elío, titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 7, quien ordenó reunir de inmediato registros de cámaras de seguridad de la zona para reconstruir el recorrido del sospechoso e intentar individualizarlo.
En paralelo, personal de la Delegación Departamental de Investigaciones y otras fuerzas de seguridad trabajan sobre posibles conexiones con bandas dedicadas a este tipo de delitos, ya que se sospecha que el autor material podría no residir en Pergamino y contar con antecedentes en maniobras similares en otras ciudades.
Los investigadores intentan establecer si hubo apoyo logístico local o participación de más integrantes en una operatoria que volvió a poner en alerta a las autoridades por la vulnerabilidad de las personas mayores frente a este tipo de engaños.
Imágenes del estafador
El estafador fue registrado por cámaras de seguridad y de los videos se obtuvieron capturas de pantalla de su rostro con bastante nitidez para compartirla entre investigadores policiales y funcionarios judiciales que pudieran conocerlo.
A nadie le resultaba conocido su rostro ni aspecto físico, por lo que la hipótesis principal es que un defraudador foráneo.
Se trataría de un individuo de unos cincuenta años, con un posible historial delictivo en otras jurisdicciones que vino a Pergamino a cometer esa estafa con el viejo cuento de los billetes necesarios de actualizar que logran engañar a las personas adultas mayores a través de la simulación del familiar.