El domingo fue un día especial en la sede del Taller Protegido de Pergamino, ubicada en avenida Jáuregui y calle Nelly Pujol. Allí, una gran cantidad de vecinos se dio cita para participar del tradicional Remate Solidario, una actividad que ya es parte del calendario solidario de la ciudad y que este año volvió a superar las expectativas.
Según el balance realizado por la comisión directiva, la jornada fue “altamente positiva”: de los casi 400 lotes que el martillero Federico Ricardo armó especialmente para la ocasión, se vendieron 270. Pero más allá de los números, lo que dejó una profunda huella fue la presencia activa de la comunidad, que no solo se acercó a colaborar con sus compras, sino también a recorrer y conocer el espacio de trabajo del Taller, que este año celebrará sus 51 años de vida.
Día de fiesta en el Taller Protegido
“Fue un precioso día. Mucho público comprando, familias visitando, personas que se acercaron a conocer aceptando la invitación que habíamos realizado. Fue un día mágico en el que quedó demostrado el esfuerzo, amor y compromiso que ponemos la comunidad del Taller Protegido y los pergaminenses que con tanto amor acompañan nuestro accionar”, expresó con emoción Dora Moyano, presidenta de la comisión directiva de la institución.
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Dar oportunidad
El Taller Protegido Pergamino es una organización que desde hace más de cinco décadas brinda oportunidades laborales a personas con discapacidad, promoviendo la inclusión, la autonomía y el trabajo digno. Su equipo de trabajo, integrado por operarios, profesionales, voluntarios y una activa comisión directiva, lleva adelante diversas actividades productivas con fines sociales.
Día de solidaridad
El remate solidario, que ya lleva más de 10 ediciones, es una de las estrategias clave para sostener el funcionamiento del Taller. Cada año, se transforma en una verdadera fiesta de la solidaridad pergaminense, donde se conjugan el esfuerzo organizativo, el compromiso de los colaboradores y el apoyo constante de una comunidad que no deja de demostrar su afecto y cercanía.
El éxito del remate no solo se mide en lo recaudado, sino también en los vínculos fortalecidos, en las nuevas personas que conocieron la institución, y en la reafirmación del sentido de pertenencia que el Taller Protegido tiene en el corazón de Pergamino.