Una joven de 26 años fue aprehendida este viernes por la tarde en Pergamino luego de que efectivos de la brigada motorizada de la Policía Local le secuestraran 12 dosis de cocaína presuntamente destinadas a la venta. Durante la identificación también constataron que registraba un pedido de captura vigente dispuesto por la Justicia.
Operativo por drogas
El procedimiento se concretó alrededor de las 16:00 de este viernes en la intersección de calle Pedro Torres y avenida Buccar, en el sector donde convergen las rutas nacionales 8 y 188, uno de los accesos de mayor circulación de la ciudad.
En ese lugar, integrantes de la brigada motorizada de la Unidad de Prevención de Policía Local (UPPL) realizaban tareas preventivas e identificaciones selectivas cuando interceptaron a una joven de 26 años que despertó sospechas durante el control.
Al requisarla, los uniformados hallaron entre sus prendas doce envoltorios que contenían una sustancia pulverulenta de color blanco compatible con cocaína.
Las pruebas de orientación realizadas en el lugar confirmaron que se trataba de cocaína, con un peso total de 3,7 gramos. Debido a la forma en que estaba fraccionada la sustancia, los investigadores presumen que las dosis estaban preparadas para su comercialización al menudeo, por lo que se dio intervención a la Fiscalía especializada en estupefacientes.
Pedido de captura
Mientras avanzaban con las actuaciones de rigor, los efectivos consultaron la identidad de la sospechosa en las bases de datos policiales y judiciales.
Como resultado de esa verificación comprobaron que la joven tenía un pedido de captura activo desde el 18 de febrero de 2026, requerido por el Juzgado Correccional Nº 1 del Departamento Judicial Pergamino en una causa por amenazas y lesiones leves calificadas.
Ante esa situación, además del expediente iniciado por presunta infracción a la Ley Nacional 23.737 de Estupefacientes, quedó formalmente detenida a disposición de la Justicia.
Intervención judicial
La joven fue trasladada a la Comisaría Primera, donde se realizaron las actuaciones correspondientes, mientras que la cocaína secuestrada quedó incorporada como elemento probatorio en la investigación.
La causa quedó bajo la intervención de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 9, que dispuso las diligencias procesales de rigor para determinar el destino judicial de la imputada y profundizar la investigación sobre el posible origen y destino de la droga secuestrada.