Con la intuición como brújula y una cámara en mano, Marco Perretta transformó la curiosidad en oficio. Dejó Pergamino a los 18 años sin un plan claro, pero con la certeza de que quería vivir de contar historias. Hoy, desde Miami, es el encargado de documentar cada instante del universo creativo de Rauw Alejandro, acompañándolo en giras que recorren el planeta y convirtiendo momentos efímeros en recuerdos eternos.
La decisión que cambió su vida
La aventura de Marco empezó como un secreto. Un día escuchó que existían becas deportivas en Estados Unidos y, sin contárselo a nadie, se postuló. “No sabía bien a qué me estaba metiendo, pero ese salto al vacío fue el primer acto creativo real de mi vida”, recuerda. Entre entrenamientos de fútbol y estudios, se adaptó rápido a la vida lejos de Pergamino, acompañado por otros argentinos que lo ayudaron a sobrellevar la nostalgia.
Una pasión que nació de la curiosidad
Su relación con la fotografía nació de la curiosidad. “Agarré una cámara sin saber para qué y descubrí que podía congelar momentos”, cuenta. Lo técnico lo aprendió en YouTube; lo demás, equivocándose, probando y desarrollando un estilo propio. Antes de trabajar con Rauw, hizo fotos para artistas como Duki y Emilia, pero pronto entendió que quería formar parte de un proyecto a largo plazo.
El camino hasta Rauw Alejandro
En Miami, abrirse camino no fue fácil. Sin contactos en la industria, fundó junto a un amigo una agencia de marketing digital y empezó a ganar experiencia. La oportunidad con Rauw llegó por recomendación para un trabajo puntual, que terminó en una relación profesional sólida. “Hoy estoy involucrado en casi todo su universo visual: giras, videoclips, campañas y momentos íntimos en el estudio”, dice.
Vida de gira: aventuras y adrenalina
Las giras son intensas: “En la de Estados Unidos viajábamos en 12 buses, más de 100 personas. Dormíamos ahí, llegábamos al estadio a la tarde y trabajábamos hasta después del show”. Entre fotos, videos y ediciones a contrarreloj, el ritmo no da tregua, pero la adrenalina lo compensa.
Para Marco, lo más difícil es estar siempre a la altura de un artista internacional: “No alcanza con que salga bien; tiene que tener intención, calidad y rapidez”. Lo más gratificante es ver cómo sus imágenes se convierten en parte de la identidad del músico y en recuerdos para la historia.
El deseo de volver
Uno de los momentos más especiales de su carrera fue el show de Rauw en el Luna Park en 2022. “Fue como cerrar un círculo: volver a Argentina, pero desde otro lugar, haciendo lo que amo”. Este año planea seguir creciendo y asumiendo proyectos que lo desafíen. Algún día, sueña con volver para contar historias en su tierra, pero con la experiencia y la mirada que le dio el mundo.