domingo 14 de junio de 2026
Cultura y espectáculos

Cristian Tapia Marchiori: "Estamos cumpliendo un sueño, pero trato de tener los pies en la tierra"

Tras consagrarse en los Premios Sur con cinco estatuillas para Gatillero, entre ellas la de Mejor Director, Cristian Tapia Marchiori habló sobre el significado del reconocimiento, el camino recorrido y los desafíos que se abren para su carrera. "Trato de que los premios no se me suban a la cabeza y no convertirme en un pelotudo", sostuvo.

14 de junio de 2026 - 07:00

La noche de los Premios Sur dejó una imagen inolvidable para el cine argentino independiente. Gatillero, la película dirigida por Cristian Tapia Marchiori, obtuvo cinco galardones y se convirtió en una de las grandes protagonistas de la ceremonia. Entre ellos sobresalió el premio a Mejor Director para el realizador nacido en Pergamino, quien reconoció que no esperaba semejante resultado.

"Está buena la analogía con el deporte porque es algo que nos atraviesa un montón", respondió cuando se le sugirió que merecería un recibimiento similar en Pergamino al de un campeón. Para explicar la magnitud del reconocimiento, comparó el premio con la obtención de un campeonato de máxima importancia, aunque aclaró que en el cine las victorias tienen otra lógica.

"Lo nuestro es una carrera donde las victorias son lentas. Son procesos. A mí me premiaron por decisiones buenas que tomé para un proyecto que comencé hace cinco años. Se premia el tiro largo. Y no soy la misma persona que hizo bien las cosas hace dos años para ganar el premio", reflexionó en el programa de streaming Reporte La Opinión.

Un reconocimiento temprano

Tapia Marchiori señaló que el galardón llega en una etapa temprana de su carrera y recordó una conversación reciente con el reconocido director Juan José Campanella.

"Me contó que logró pagar el alquiler con el cine cuando tenía 41 años. Imaginen eso. Su carrera empezó de 45 años para arriba", relató.

Para el director pergaminense, los premios representan una validación importante dentro de una actividad donde la aprobación tiene peso. "Cuando hago entrevistas antes de los festivales o las premiaciones me preguntan si me gustaría ganar. Por supuesto. Todos queremos ganar. Después trato de que mi vida no se desmorone si no gané", expresó.

La sorpresa de una película independiente

Si bien la gran cantidad de nominaciones ya había generado expectativa, reconoció que los premios a Mejor Guion y Mejor Director fueron los que más lo sorprendieron.

"No esperaba ni Mejor Guion ni Mejor Director. Competíamos con una terna increíble y, además, Gatillero es una película de género, independiente, sin aparato", explicó.

También describió cómo funcionan muchas de las campañas de promoción dentro de la industria cinematográfica y destacó que su producción carecía de recursos para desplegar ese tipo de estrategias.

"Las personas que votaron decidieron darle muchos premios a una película independiente, chiquita, que igualmente nos representó en muchos lugares", sostuvo.

A su entender, el reconocimiento puede transformarse en un antecedente importante para quienes trabajan dentro del cine de género en Argentina.

"El cine de género argentino llegó a ser premiado por la Academia de Cine. Ojalá les sirva este arco del héroe que vivimos nosotros con Gatillero y este final feliz que tuvimos", afirmó.

Cristian Tapia Marchiori y el esfuerzo detrás del sueño

Consultado sobre si la premiación lo llevó a repasar sus comienzos, Tapia Marchiori respondió con una mezcla de emoción y humor.

"Trato de que los premios no se me suban a la cabeza y no convertirme en un pelotudo", dijo entre risas.

Detrás de esa frase aparece una historia de sacrificio. Recordó que durante sus primeros años llegó a dormir en la calle para poder trabajar en producciones audiovisuales y relató una experiencia extrema durante un paro agropecuario.

"Una vez me vine caminando desde Pergamino porque había un paro del campo y solamente salía un colectivo. Caminé 200 kilómetros, se me hizo de noche y me acosté a dormir. Al otro día tenía que caminar unos 30 kilómetros más", contó.

Sin embargo, asegura que en aquellos momentos difíciles predominaba la felicidad por estar haciendo lo que amaba.

"Me iba a dormir y decía: no hay nadie en el planeta que esté más feliz que yo en este momento; mañana voy a filmar", recordó.

Hoy, instalado en Buenos Aires y con una carrera consolidada, sostiene que conserva la misma pasión.

"Cuando me voy a dormir miro mi agenda y digo: mañana tengo reunión con la productora, hago casting, me junto con mi codirector. No creo que haya alguien más feliz que yo. Hay algo ahí que no cambió y es el entusiasmo por lo que uno está haciendo".

Un nuevo escenario profesional

El premio también comenzó a generar consecuencias concretas para su carrera. Ante la consulta sobre si la premiación lo posiciona de otra manera dentro de la industria, fue categórico. "La respuesta es sí", aseguró.

Según explicó, ya recibió propuestas de distintos países y reconoció que Gatillero había comenzado a abrirle puertas incluso antes de la ceremonia.

"Tengo posibilidades en Estados Unidos, México y también en Europa. Sin embargo me quedé con una de Argentina; la pelota va a correr para el lado de las series", adelantó.

La pasión como motor

-Haciendo una analogía con la pesca, el pez más grande que uno saca no es con el anzuelo más grande, pero lo que sí está es la pasión y el premio; cuando no lo buscás, es enorme.

-Hay algo que sucede que lo podemos llamar de muchas maneras: un momento mágico, energético, o también le podemos decir un hecho artístico, pero hay algo que es muy difícil de identificar que sucede cuando Messi toca la pelota y siente que es la jugada que va, o cuando Scaloni siente que tiene un gran plan. También hay algo que, como escritor, como director está jugando con energía y siente que donde metió la mano hay algo y avanzas. Siempre en mi caso, en este carril en que vos decís, sin pensar en el pescado grande, sino pensar en la energía que me está generando lo que estoy haciendo, y en saber que estoy siendo honesto conmigo mismo, porque al final del día soy la persona responsable de que Cristian Tapia Marchiori pueda dormir sin tomar pastillas, sin consumir alcohol o fumar un porro. Yo me acuesto a dormir en paz todos los días de mi vida y soy el responsable de eso y eso se construye básicamente con lo que vas haciendo en el día.

La escalera hasta el premio mayor

El camino de Cristian Tapia Marchiori hasta el Premio Sur a Mejor Director comenzó en Pergamino filmando producciones independientes. Más tarde se trasladó a Buenos Aires, donde trabajó durante quince años como asistente de dirección y técnico en numerosos proyectos.

Su ópera prima como director fue La noche más fría, filmada en Pergamino y en otras locaciones. Luego desarrolló tareas como director de segunda unidad y asistente de dirección en producciones realizadas en Argentina, Colombia y Uruguay. También participó en series y en la realización de episodios piloto.

La llegada de Gatillero, rodada en Avellaneda, marcó un punto de inflexión en su carrera. Posteriormente filmó en Mendoza Las flores de Julia, aún inédita, y trabajó en Colombia en la serie Sin límite.

Actualmente se encuentra escribiendo una serie para una plataforma, prepara un nuevo proyecto como director de series y desarrolla una película internacional que prevé rodarse en varios países. El reconocimiento obtenido en los Premios Sur parece ser apenas un nuevo escalón dentro de una trayectoria que continúa en ascenso.

Instagram: @cris.tapia.marchiori

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