Una típica noche de pesca de verano se transformó en una historia cargada de intriga y suspenso a orillas del río Baradero. Lo que parecía la captura soñada de un surubí mantuvo en vilo durante más de 20 minutos a un grupo de pescadores, hasta develar un final tan inesperado como celebrado.
Pesca nocturna de verano en el río Baradero
La pesca nocturna en la costa es una costumbre que se repite cada verano. Con el calor, varias especies aprovechan la oscuridad para alimentarse y se mueven en zonas estratégicas, como desembocaduras de ríos y arroyos, donde abunda el alimento y crecen las expectativas de los pescadores.
La ilusión del surubí y una pelea de 20 minutos
Entre las especies más buscadas aparece el surubí, protagonista de innumerables relatos que no siempre terminan con la caña doblada. Kiki y sus parientes lo sabían y por eso apostaron a una velada nocturna. Cerca de la medianoche, la tanza se tensó y la caña comenzó a sacudirse con fuerza, desatando teorías, apuestas y un largo forcejeo.
Captura inesperada y 15 kilos de milanesas de raya
Finalmente, bajo la luz de una linterna, el misterio se reveló: no era un surubí, sino una raya. El ejemplar pesó 30 kilos y midió 45 centímetros de diámetro. Tras retirar la piel, las aletas se transformaron en unos 15 kilos de milanesas, cerrando la noche con risas, festejo y una anécdota inolvidable.
Embed - La pesca de una raya en el río Baradero que dejó 15 kilos de milanesas