Un grupo de vecinos isleños expresó su profunda preocupación ante la posibilidad de quedar incomunicados si se concreta el cierre del único acceso que utilizan para cruzar diariamente a la ciudad. El reclamo fue expuesto públicamente en declaraciones realizadas por Brian López, vecino de la zona, quien alertó sobre el impacto directo que tendría la medida en la vida cotidiana de las familias.
Reclamo de los isleños por el cierre del único acceso a la ciudad
Según explicó López en diálogo con FM Tiempo, el conflicto se origina a partir de una decisión que atribuyen al Club Regatas, institución que estaría avanzando con el cierre de la única playada útil que les queda a los isleños para poder cruzar. Se trata de un punto estratégico desde donde históricamente salen los andadores y embarcaciones menores.
“Nosotros vivimos toda la vida acá y están cerrando todo lo que es donde salían los andadores y no tenemos otro medio”, señaló el vecino, remarcando que no se trata de una situación nueva sino de un uso tradicional del espacio por parte de la comunidad isleña.
Dificultades técnicas y riesgos en las alternativas propuestas
De acuerdo al testimonio de los vecinos, las alternativas ofrecidas resultan inviables y peligrosas. Una de ellas sería utilizar el puerto, aunque advirtieron que allí el desnivel alcanza los tres metros, lo que representa un serio riesgo para quienes deben subir y bajar a diario, muchas veces con mercadería, herramientas o niños.
“Nos dijeron que teníamos que bajar en el puerto, y el puerto tiene tres metros”, explicó López, al tiempo que descartó esa opción por razones de seguridad. Otra alternativa mencionada sería bajar “por el tiro”, pero eso implicaría recorrer cerca de 400 metros adicionales, algo que consideran imposible en la práctica.
Pedido de diálogo y una solución mínima para poder pasar
Los isleños aseguran que el cierre sería total, desde el predio del Club Regatas hasta la punta del puerto, con la construcción de una pared de aproximadamente un metro y la colocación de una reja. “Van a cerrar todo el Regatas hasta la punta del puerto”, denunció el vecino.
Frente a este escenario, el reclamo no apunta a impedir obras ni generar conflictos, sino a garantizar un paso mínimo. “Yo lo único que les pedí es que quede un metro de ancho aunque sea para pasar nosotros”, sostuvo López, quien insistió en la necesidad de un “pasillito” que permita el tránsito básico de los isleños.
El reclamo se mantiene vigente y los vecinos esperan una pronta intervención de las autoridades municipales para evitar quedar aislados y preservar un acceso que consideran vital para su vida diaria.