La comunidad educativa del Instituto Santiago Ferrari de Baradero volvió a vivir momentos de tensión este jueves por la mañana, luego de que se recibiera una nueva amenaza de bomba, que obligó a evacuar preventivamente el edificioy desplegar un amplio operativo de seguridad.
El establecimiento educativo fue evacuado por protocolo tras una nueva amenaza. La advertencia llegó por mensaje de texto y se activó un fuerte operativo de seguridad.
Segunda amenaza en poco tiempo
Según informaron las autoridades, la advertencia fue recibida a través de un mensaje de texto, lo que marcó una diferencia con casos anteriores en los que las amenazas se realizaban por teléfono.
“El mensaje llegó de forma escrita, no fue un llamado como la vez anterior”, explicó el Secretario de Seguridad, Gabriel Fontanari, quien confirmó que se activaron todos los protocolos vigentes y que la situación ya está bajo control.
Operativo coordinado
Hasta el lugar se desplazaron unidades de Bomberos, Policía, Guardia Urbana y Defensa Civil, quienes trabajaron de forma conjunta para garantizar la seguridad del personal y del alumnado. Como parte del procedimiento, también fue convocada la brigada de explosivos de San Nicolás, encargada de revisar minuciosamente las instalaciones.
El establecimiento fue evacuado en su totalidad, incluyendo a alumnos, docentes y personal administrativo, y se notificó a los vecinos linderos, aunque no fue necesaria la evacuación de viviendas cercanas.
Calles cortadas y protocolo en marcha
Mientras se realizaban las inspecciones correspondientes, se estableció un perímetro de seguridad con cortes de tránsito en las calles Bulnes, Juan B. Justo, Passo y Thames, en inmediaciones del instituto.
Si bien los resultados de la inspección final aún no fueron informados, las autoridades remarcaron que no se hallaron elementos sospechosos hasta el momento, y que la intervención responde a la necesidad de actuar con la máxima precaución ante este tipo de amenazas.
Preocupación creciente
Esta nueva amenaza se suma a una serie de episodios similares ocurridos en los últimos años en distintas escuelas de la región. Aunque en la mayoría de los casos se trata de falsas alarmas, las autoridades destacan que cada situación debe ser tratada con total seriedad y que se investiga el origen del mensaje recibido para determinar responsabilidades.