Los alumnos de la escuela N.° 27 de Los Laureles, en Baradero, cumplen más de 100 días sin asistir a clases debido al deterioro del edificio y al peligroso estado del muelle de ingreso. Las familias denuncian falta de soluciones y reclaman respuestas urgentes al Consejo Escolar para garantizar la seguridad y la continuidad educativa.
Infraestructura en crisis: un edificio que impide la educación
El establecimiento presenta problemas que afectan directamente la presencialidad. Desde agosto, cortes de luz, fallas en el motor y la bomba de agua, y el deterioro general del edificio dejaron a los alumnos sin clases presenciales. Las familias advierten que estos inconvenientes prolongan la interrupción educativa y ponen en riesgo a los chicos.
Muelle inseguro: un acceso que genera preocupación
El muelle por el que los estudiantes deben ingresar a la escuela está en malas condiciones y representa un riesgo. Padres y madres relatan que enviar a sus hijos a otros establecimientos implica hasta cuatro horas de traslado, mientras que el Consejo Escolar no permite intervenciones comunitarias para mejorar la seguridad.
Familias y alumnos esperan soluciones concretas
Aunque algunos aceptaron el traslado, muchos prefieren que sus hijos continúen en la escuela del barrio. Las familias incluso se ofrecen a colaborar en reparaciones urgentes, pero denuncian falta de apoyo oficial. A pocos días del cierre del ciclo lectivo, esperan que las autoridades den una respuesta efectiva y aseguren el regreso seguro a las aulas.
Mientras tanto, los alumnos dependen de la continuidad pedagógica en sus hogares, pero el ritmo escolar se ve afectado. La comunidad reclama medidas inmediatas para garantizar seguridad y educación de calidad.