El próximo 7 de mayo será una fecha clave para el Partido de Pergamino. Ese día se abrirán las ofertas de la licitación nacional que definirá quiénes quedarán a cargo de la operación, mantenimiento y eventual ejecución de obras sobre las dos principales trazas nacionales que atraviesan el distrito: la Ruta Ruta 188 y la Autopista Pilar Pergamino , integrada a la Ruta Nacional Nº 8.
Esta instancia forma parte de la Etapa II-B de la denominada Red Federal de Concesiones, el nuevo esquema impulsado por el Gobierno nacional para transferir a empresas privadas la administración de distintos corredores viales estratégicos del país.
Para Pergamino y la región, el proceso reviste una importancia especial porque tanto la Ruta 188 como la Nº 8 son los ejes fundamentales para la actividad productiva, el transporte de cargas, la circulación de personas y la conexión con los principales centros logísticos y portuarios de la región.
Necesidades urgentes en Pergamino y la región
En un Distrito atravesado por la producción agroindustrial, el estado de las rutas tiene un impacto directo sobre la economía local. Por esas vías circulan diariamente camiones con granos, insumos, maquinaria y producción industrial. También son las rutas que utilizan miles de vecinos para viajar, trabajar, estudiar o acceder a servicios de salud.
La cadena agroindustrial argentina depende en gran medida del transporte por carretera; la salida de la producción de los campos hasta los acopios, los puertos o los centros de consumo, el camión sigue siendo el principal medio para mover la mercadería. Por eso, cualquier decisión sobre la infraestructura vial adquiere una relevancia determinante.
El nuevo programa de concesiones fue puesto en marcha formalmente en enero de 2025, mediante el Decreto Nº 28/2025. Allí se estableció la creación de la Red Federal de Concesiones, dividida en distintas etapas y tramos que serán los licitados de una manera progresiva.
Asimismo, el objetivo es que todas las empresas concesionarias asuman la construcción, administración, reparación, conservación y mantenimiento de las rutas, bajo el sistema de peaje. Cada corredor tendrá obligaciones específicas de inversión, obras y prestación de servicios para los usuarios.
Etapa por etapa
La Etapa II-B, que es la que involucra directamente a Pergamino, fue formalizada a través de la Resolución Nº 112/2026 del Ministerio de Economía. Comprende cuatro grandes corredores: Mediterráneo, Puntano, Portuario Sur y Portuario Norte.
En este sentido, la Ruta Nacional Nº 188 quedó incorporada al denominado Tramo Portuario Sur, junto con sectores de la Ruta Nacional Nº 9 y se trata de un corredor muy estratégico porque conecta la región agrícola del noroeste bonaerense con los puertos y centros logísticos del Gran Rosario.
En tanto, la Autopista Pilar Pergamino, correspondiente a la Ruta Nacional Nº 8, va a integrar el Tramo Puntano, junto con la Ruta Nº 36, la autovía A-005 y la Ruta Nº 193; esa traza es una de las más importantes del país porque une el norte bonaerense con el sur de Córdoba y San Luis, además de ser una vía central para el tránsito comercial entre Pergamino y el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Por eso, el 7 de mayo no será una fecha más. Ese día se conocerán las empresas interesadas en quedarse con la concesión de ambos corredores y comenzará a definirse cómo será el futuro de las rutas que atraviesan Pergamino.
Muchas expectativas
La expectativa en la región es alta. Desde hace años, vecinos, productores, transportistas y entidades agropecuarias vienen reclamando mejores condiciones de transitabilidad, mantenimiento permanente, banquinas seguras, iluminación, señalización y obras que permitan reducir la siniestralidad.
La Ruta 188 arrastra desde hace tiempo fuertes cuestionamientos por el deterioro de la calzada, la falta de obras y el intenso tránsito pesado. En varios tramos, los usuarios advierten sobre baches, deformaciones y sectores peligrosos, especialmente durante los períodos de cosecha.
A su vez, la situación de la Autopista Pilar Pergamino también genera preocupación; aunque representa una mejora respecto de la antigua traza de la Ruta Nº 8, persisten reclamos vinculados al mantenimiento, la seguridad vial y la necesidad de ampliar servicios para quienes circulan diariamente.
El Gobierno nacional sostiene que el nuevo sistema permitirá garantizar inversiones privadas y mejorar el estado de las rutas sin recurrir a recursos del Tesoro. Sin embargo, también existe incertidumbre sobre el alcance real de las obras, los plazos de ejecución y el eventual impacto que podrían tener los peajes sobre los usuarios.
Mientras la Etapa I de la Red Federal de Concesiones ya fue adjudicada y la Etapa II-A se encuentra en análisis de ofertas, Pergamino mira con atención lo que ocurrirá con la Etapa II-B. El cronograma oficial establece que las ofertas podrán presentarse hasta el mediodía del 7 de mayo y que la apertura se realizará ese mismo día a las 13:00.
De ese importante proceso dependerá, en gran medida, el futuro inmediato de las dos rutas nacionales más importantes del Partido de Pergamino. La Ruta 188 y la Autopista Pilar Pergamino entrarán en una nueva etapa, cuya definición comenzará a escribirse el próximo 7 de mayo.