Con la inminente llegada de las altas temperaturas y el aumento de la actividad en los espacios públicos, la Municipalidad de Pergamino redobló los controles vinculados al mantenimiento urbano y la limpieza general de distintos sectores de la ciudad. Desde la Subsecretaría de Inspección General y el área de Higiene Urbana informaron que se encuentran desarrollando un plan intensivo para fiscalización que incluye desmalezamiento en terrenos baldíos, remoción de residuos arrojados de manera ilegal y los controles sobre ocupación de veredas con materiales, bolsones y mercadería comercial.
Las autoridades remarcaron que las temporadas estivales son períodos críticos, ya que proliferan las malezas y aumentan los puntos donde se arroja basura de manera irregular. “El objetivo es anticiparnos a los focos de insalubridad y evitar que la falta de cuidado derive en problemas mayores, como la presencia de roedores e insectos o la contaminación de sectores que después demandan grandes esfuerzos para recuperar”, explicaron a LA OPINIÓN desde estas dependencias.
Terrenos baldíos y problemas
Uno de los ejes centrales del trabajo municipal es el control del estado de los terrenos baldíos. Según indicaron en la Subsecretaría de Inspección General, el procedimiento inicia con la identificación del propietario y una intimación formal para que, en un plazo de 48 horas, ejecute la limpieza correspondiente, incluyendo el corte de malezas y la recolección de residuos depositados en el inmueble.
“Si vencido ese plazo no se avanza con las tareas requeridas, labramos la infracción y aplicamos las sanciones previstas en la normativa vigente del Partido de Pergamino”, precisaron. Acto seguido, se puede avanzar en la toma de posesión precaria del terreno para que sea el Municipio quien ejecute la limpieza, trasladando luego el costo de la intervención a los propietarios. Tras completarse el desmalezamiento, se deja constancia mediante un acta y se restituye la propiedad a nombre de su titular. “En muchos casos no hace falta llegar a la instancia de sanción, porque los propietarios responden ante la intimación y regularizan la situación”, destacaron.
Basurales clandestinos en los barrios de Pergamino
Otra de las tareas intensificadas en las últimas semanas es la erradicación de basurales a cielo abierto, principalmente en zonas de baja circulación o calles de tierra donde vecinos desaprensivos arrojan todo tipo de residuos. “Cada basural clandestino que se forma es un sitio que genera riesgos ambientales y sanitarios: proliferan plagas, se contamina el suelo y se perjudica la calidad de vida de quienes habitan cerca”, señalaron desde Higiene Urbana, área que coordina con otras dependencias municipales el retiro de voluminosos, ramas, escombros y residuos abandonados.
El trabajo implica monitoreo constante, recorridas preventivas y el saneamiento de los lugares afectados. “Lamentablemente es un problema que se repite todos los meses en distintos barrios. Lo que se limpia hoy, si no hay responsabilidad ciudadana, mañana vuelve a estar igual”, remarcan.
Las cuadrillas municipales llevan adelante un cronograma intenso que incluye tanto espacios públicos como propiedades privadas en situación irregular. El compromiso de mantener la ciudad limpia, afirman, debe ser compartido: “Hay vecinos que cuidan, que cumplen con los cronogramas de recolección, pero también hay conductas de total desidia y desprecio por lo colectivo”.
Reclamos y recomendaciones
Desde la Municipalidad subrayan que está terminantemente prohibido arrojar basura o escombros en la vía pública. Para quienes necesiten desprenderse de residuos voluminosos, recuerdan que pueden comunicarse al 147 y consultar el día en que el servicio pasará por su barrio. “Sacar la basura fuera de día y horario no es un descuido menor; genera un efecto multiplicador, ya que otros vecinos se suman al mal hábito y la situación se agrava”, insistieron.
También recomiendan mantener los frentes de viviendas y comercios en condiciones, especialmente ante la presencia de vegetación alta o residuos que dificulten la circulación.
Respecto a la presencia de los bolsones con materiales y escombros en las veredas, las intervenciones se apoyan en lo establecido por la Ordenanza Nº 13.46/86, que otorga un plazo máximo de 48 horas para la permanencia de elementos que obstaculicen el paso. Si no se cumple con ese límite, se labra el acta correspondiente. “Estos elementos generan riesgos para peatones y también afectan la convivencia urbana”, argumentaron.
Por otra parte, continúan los controles en comercios, especialmente verdulerías, donde se detectan con frecuencia cajones vacíos, carteles o mercadería en sectores no habilitados. “Hubo inspecciones y notificaciones escritas para que regularicen la ocupación indebida del espacio público. Algunos cumplieron dentro de los plazos, y a quienes no lo hicieron, se les aplicaron multas”, detallaron.
Compromiso entre todos
En el Municipio destacan que se trata de una tarea constante y que la llegada del verano exige mayor dedicación y coordinación entre áreas. El incremento de malezas y la mayor presencia de residuos abandonados requieren respuestas inmediatas para evitar situaciones más complejas en materia ambiental y sanitaria. “No hay mantenimiento posible si no se actúa de manera conjunta: la Municipalidad puede limpiar y fiscalizar, pero lograr que Pergamino esté en condiciones depende también del compromiso diario de todos los vecinos”, remarcaron desde Inspección General.
Finalmente, recordaron que mantener la higiene urbana no solo implica cumplir con ordenanzas y evitar multas: “Es cuidar la salud, la calidad de vida y el patrimonio común. Una ciudad limpia y ordenada se construye entre todos”.