La falta de mantenimiento de la autopista Pilar Pergamino vuelve a encender señales de alarma entre vecinos, automovilistas y autoridades locales, ante el marcado deterioro que presenta uno de los principales corredores viales del norte bonaerense. A lo largo de su extensa traza, y especialmente en el ingreso a la ciudad de Pergamino, se multiplican los reclamos por la ausencia de tareas básicas como el desmalezamiento de las banquinas, la reposición de señalización vial robada o dañada y la correcta iluminación de los accesos, una situación que se agrava durante la noche y en condiciones climáticas adversas.
Quienes transitan habitualmente por esta importante autopista advierten el crecimiento descontrolado de pastizales y ello reduce considerablemente la visibilidad, invade los sectores de la calzada y genera un riesgo adicional para la circulación. En varios tramos, las banquinas prácticamente han desaparecido bajo las malezas, lo que no solo impide una detención segura ante una emergencia, sino que también dificulta la correcta evacuación del agua en días de lluvia. Esta problemática se profundiza en los accesos a Pergamino, donde el estado general del corredor dista de las condiciones esperables para una vía de alta circulación.
A esta situación se suma el constante robo de señalización vial, luminarias y cables, un flagelo que se repite desde hace tiempo y que deja sectores enteros a oscuras. La falta de iluminación en los ingresos a la ciudad representa un serio problema de seguridad vial, pero también de seguridad ciudadana, ya que la oscuridad facilita hechos delictivos y expone a los conductores a maniobras imprevistas.
Desde distintos sectores se remarca que la reposición de estos elementos es insuficiente y, en muchos casos, inexistente, pese a tratarse de una ruta clave para el desarrollo productivo y comercial de la región.
Intervención municipal en Pergamino
En este contexto, el Municipio ha debido intervenir en reiteradas oportunidades para paliar la falta de mantenimiento, haciéndose cargo del corte de pasto en determinados sectores de la autopista, aun cuando esa responsabilidad no le corresponde. Si bien estas acciones permiten aliviar parcialmente la problemática, resultan insuficientes frente al deterioro general de la traza. Además, ya se registran zonas con baches y deformaciones en la calzada, lo que incrementa el riesgo de accidentes, especialmente para quienes no conocen el estado del camino.
La situación se torna aún más preocupante al arribar a Pergamino desde la zona de Colón, donde numerosos conductores señalan que, durante la noche, la inseguridad vial es extrema. La combinación de falta de iluminación, señalización ausente o vandalizada, banquinas en mal estado y calzada deteriorada conforma un escenario peligroso que exige una intervención urgente.
No son pocos los automovilistas que aseguran transitar con temor ese tramo, reduciendo la velocidad de manera brusca o realizando maniobras riesgosas para evitar pozos u obstáculos.
Cero mantenimiento y falta de seguridad vial
Otro aspecto que genera indignación es la presencia de restos de vehículos que protagonizaron accidentes meses atrás y que aún permanecen al costado de la autopista; en este sentido, las partes abandonadas no solo dan cuenta de la peligrosidad del corredor, sino que además constituyen un riesgo adicional y una muestra clara del abandono que sufre la traza. La falta de remoción de estos restos refuerza la percepción de desidia y ausencia de control.
Por otra parte, la comunidad de la localidad de Urquiza continúa esperando la finalización de las obras del derivador sobre la autopista nacional Nº 8, una intervención clave que quedó inconclusa y que los mantiene prácticamente aislados de la autopista, sin ningún tipo de definiciones por parte de las autoridades competentes.
Esta situación afecta la conectividad, complica el acceso a servicios y genera un fuerte malestar en la población, que reclama desde hace tiempo una solución concreta. La obra, considerada estratégica para mejorar la circulación y la seguridad vial, permanece paralizada sin plazos claros de finalización.
Tanto esfuerzo en vano
El estado actual de la autopista Pilar – Pergamino refleja una preocupante falta de planificación y mantenimiento en una vía fundamental para la región. Vecinos, usuarios y autoridades locales coinciden en la necesidad de una intervención integral y sostenida, que incluya tareas de mantenimiento periódico, reposición de señalización, mejora de la iluminación y finalización de las obras pendientes. Mientras tanto, el deterioro avanza y los riesgos para quienes transitan por la autopista se multiplican día a día, recordando que tantos años de esfuerzo, pedidos y gestiones desde nuestra ciudad parecen en vano ante la carencia de mantenimiento.