La cremación como modalidad de despedida final de un ser querido viene mostrando un crecimiento sostenido en la ciudad desde que la Cooperativa Eléctrica de Pergamino, a través de su área de Servicios Sociales, puso en marcha y funcionamiento el crematorio en su predio de calle Castelli, esquina Florencio Sánchez; la disponibilidad de la prestación en el ámbito local marcó un punto de inflexión en las elecciones de las familias pergaminenses, que hoy optan con mayor frecuencia por esta alternativa.
Desde este sector que coordina Juan Ignacio Burlet explicaron que el impacto fue inmediato y claramente perceptible en los registros internos. “El hecho de que esté el crematorio en la ciudad hizo que la gente empezara a optar mucho más por la cremación, así que va en aumento y creemos que seguirá de esa manera”, señalaron desde el área de Servicios Sociales, al referirse a una tendencia que se consolida con el paso de los meses.
De acuerdo a lo informado, antes del período de vacaciones se realizó un balance de la actividad, cuyos resultados confirmaron el crecimiento sostenido desde el inicio de la prestación en Pergamino. “Eso sí te lo puedo decir con certeza, porque antes de vacaciones hicimos un balance y desde que arrancó la cremación acá en Pergamino aumentó muchísimo, más de lo que veníamos haciendo cuando el servicio se realizaba en Junín, obviamente”, explicaron a LA OPINION.
Tecnología en Pergamino
Hasta la habilitación del equipamiento local, las cremaciones debían realizarse en ciudades vecinas, lo que implicaba traslados de larga distancia, mayores tiempos de espera y una logística más compleja en momentos particularmente sensibles para las familias. En ese contexto, la posibilidad de contar con el servicio dentro de la ciudad representó una mejora significativa, tanto desde el punto de vista operativo como humano.
Desde la Cooperativa Eléctrica señalaron que la cercanía del crematorio, sumada a la simplificación de los trámites y a la reducción de costos asociados al traslado, son factores que influyen directamente en la elección de esta modalidad. A ello se suma un cambio cultural que se viene dando en los últimos años, donde cada vez más personas consideran la cremación como una alternativa válida y conveniente.
El crecimiento registrado en Pergamino también se inscribe dentro de una tendencia más amplia que se observa en distintas localidades del país, donde la cremación gana terreno frente a las prácticas tradicionales. Sin embargo, desde el área de Servicios Sociales remarcan que la presencia del servicio en la ciudad fue clave para que ese cambio se reflejara de manera tan marcada a nivel local.
Infraestructura y servicio en el crematorio
En ese sentido, destacaron la importancia de haber incorporado infraestructura propia para atender una demanda que no solo existe, sino que continúa en expansión a nivel general. “Creemos que esta tendencia va a seguir creciendo”, afirmaron desde el sector, al tiempo que subrayaron el compromiso de la Cooperativa en brindar un servicio acorde a las necesidades actuales de la comunidad.
No obstante, en la entidad resaltaron una vez más que este horno crematorio de uso funerario es un aparato industrial capaces de alcanzar altas temperaturas. “Este tipo de equipamiento sirve para la cremación de cadáveres, técnica cada vez más utilizada, sustituyendo poco a poco a los tradicionales entierros de los cuerpos”, agregaron en las salas ubicadas en la esquina de calle Castelli y avenida Florencio Sánchez.
Trabajo importante
“La demora promedio de cremación es de 45 a 55 minutos y el tiempo de residencia de los gases en la cámara secundaria, poco mayor a dos segundos”, explicaron los técnicos que trabajan en la planificación. “Es un equipo apto para ser complementado con los equipos auxiliares de sistema de tratamiento y depuración de los gases emitidos, monitoreo continuo de los gases emitidos por chimenea y sistema computarizado para el control, recolección y registro de las variables del proceso”, se informó ayer.
Con el crematorio en funcionamiento, Pergamino no solo logró dar respuesta a una demanda histórica, sino que también consolidó una prestación que hoy forma parte de los servicios esenciales en un momento crucial para las familias. El aumento sostenido de las cremaciones confirma que la decisión de implementar el servicio en la ciudad fue acertada y que la comunidad lo adoptó como una opción cada vez más elegida.