domingo 05 de abril de 2026

Pergamino, entre el color del otoño y el desafío de cuidar el ambiente

Luego de las lluvias, el otoño comenzó a sentirse en Pergamino; bajaron las temperaturas y las hojas empiezan a cubrir calles y avenidas.

5 de abril de 2026 - 06:56

Con la llegada del otoño, Pergamino comienza a mostrar una de sus postales más características. Las calles arboladas, las avenidas y los barrios de la ciudad empiezan a cubrirse de hojas amarillas, ocres y rojizas que caen de una manera constante desde los árboles. En la estación de “la plenitud”, como suelen definirla muchos, la ciudad se transforma y ofrece un paisaje único, tan bello como desafiante.

Pergamino, con una gran cantidad de árboles que embellecen sus espacios públicos, vive cada otoño una escena que se repite y que forma parte de su identidad. Veredas cubiertas, cordones colmados y montones de hojas en las esquinas son parte de una imagen típica que, lejos de ser solamente una cuestión estética, exige también un gran compromiso y responsabilidad de todos los vecinos.

Durante las próximas semanas será habitual ver cuadrillas municipales recorriendo los distintos sectores de la ciudad para retirar las hojas acumuladas; el trabajo del personal de Higiene Urbana, con cooperativas de trabajo y la empresa de barrido, se intensifica notablemente en esta época del año, especialmente en las zonas céntricas, donde la cantidad de árboles y el movimiento diario generan una mayor acumulación.

Sin embargo, desde el Municipio remarcan que mantener limpia la ciudad no depende únicamente del trabajo de los barrenderos. La colaboración de vecinos es fundamental para evitar inconvenientes, principalmente en días de lluvia, cuando las hojas terminan acumulándose en los desagües y provocan anegamientos.

Las hojas en otoño y la importancia de no quemarlas

En Pergamino todavía persiste en algunos sectores una costumbre muy arraigada: juntar las hojas secas y prenderles fuego. Aunque durante años esta práctica fue vista como una forma rápida y sencilla de limpiar patios, veredas o terrenos, hoy se sabe que representa un serio riesgo ambiental y sanitario.

Las autoridades insisten en que las hojas no deben quemarse. Al hacerlo, se liberan al aire sustancias tóxicas como dioxinas y furanos, compuestos altamente contaminantes que afectan directamente la calidad del aire. También se genera monóxido de carbono y una gran cantidad de humo que puede perjudicar especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.

Cuidar el ambiente

En una ciudad como Pergamino, donde durante el otoño las hojas se multiplican en todos los barrios, la quema de residuos vegetales puede convertirse en un problema de gran escala. El humo no solo invade las viviendas y reduce la visibilidad en calles y avenidas, sino que además deteriora el ambiente y perjudica la salud de toda la comunidad.

Los especialistas advierten que esta práctica también afecta al suelo. La quema destruye materia orgánica que podría reutilizarse, empobrece la tierra y contribuye a la contaminación general del entorno. A esto se suma otro peligro: el riesgo de incendios accidentales. En jornadas secas o con viento, una pequeña fogata puede salirse de control rápidamente. El fuego puede alcanzar pastizales, árboles, cercos, cables e incluso viviendas cercanas. En distintos puntos de la región ya se han registrado incendios originados por la quema de hojas o ramas, por lo que el llamado a la prevención es permanente.

Por estas razones, cada vez más municipios prohíben expresamente la quema de hojas y otros residuos orgánicos. Pergamino avanza en la misma línea, promoviendo prácticas más sustentables y compatibles con el cuidado del medioambiente.

Entre todos los pergaminenses

Frente a este escenario, las autoridades recomiendan aprovechar las hojas secas de otra manera. Una de las opciones más útiles y amigables con el ambiente es destinarlas al compostaje. Las hojas pueden convertirse en abono natural para jardines, huertas o espacios verdes, evitando así que terminen en la basura o sean quemadas.

También se aconseja embolsarlas y colocarlas en los horarios y lugares indicados por el servicio de recolección municipal. De este modo, Pergamino puede sostener una limpieza más eficiente y, al mismo tiempo, reducir el impacto ambiental.

La acumulación de hojas en la vía pública no debe resolverse con fuego, sino con una correcta disposición. El otoño pergaminense puede disfrutarse sin poner en riesgo la salud ni el entorno.

Desde el área municipal de Higiene Urbana explicaron que durante esta época se refuerzan las tareas de barrido y mantenimiento, aunque reconocen que existen dificultades, sobre todo en el centro de la ciudad.

En las calles de Pergamino

El principal problema se presenta con los vehículos estacionados junto al cordón. Cuando los autos quedan demasiado pegados, los barrenderos no pueden acceder al sector donde se acumulan las hojas, los papeles, las bolsas y otros residuos. Como consecuencia, esos desechos terminan siendo arrastrados hacia las bocas de tormenta.

“Lo que nos pasa generalmente en estos meses del año es que, con la caída de las hojas y los horarios habituales en los que circulan los pergaminenses, no se pueden adelantar los horarios del barrido, como se hizo en otras ocasiones, sobre todo en el radio céntrico durante la mañana”, explicaron desde el área ante la consulta de este medio.

Por este motivo, el Municipio apeló nuevamente a la colaboración de los vecinos y solicitó que los automovilistas dejen una distancia de entre 20 y 30 centímetros entre el vehículo y el cordón.

Ese pequeño gesto puede hacer una gran diferencia. Permite que el barrendero acceda correctamente al cordón cuneta, retire las hojas acumuladas y evite que terminen tapando los desagües.

Buena voluntad y menos problemas

“Apelamos a la buena voluntad de los vecinos, que siempre nos acompañan. No solo estamos hablando de hojas, sino también de bolsas de nylon, botellas, papeles y otros residuos. Nuestro servicio de barrido en la zona central es de dos veces por semana. En un día de lluvia, cuando no se ha barrido bien, puede producirse la obstrucción de las bocas de tormenta y el consecuente anegamiento de las calles”, advirtieron.

En Pergamino, donde el otoño se vive con intensidad y las hojas forman parte inseparable del paisaje urbano, el cuidado del medioambiente vuelve a ser una responsabilidad compartida.

Disfrutar de la belleza de esta época del año también implica adoptar hábitos más responsables, evitar la quema de residuos y colaborar para mantener limpia la ciudad. Porque detrás de cada calle cubierta de hojas hay una oportunidad para construir una ciudad más ordenada, saludable y sustentable.

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