Los vecinos del barrio San Jacinto de la ciudad de Zárate expresaron su creciente preocupación por distintos episodios de inseguridad que, aseguran, se registran desde hace más de dos años en las inmediaciones de una sede de recuperación posadictiva instalada en la parroquia de la zona. Reclaman respuestas urgentes de la Justicia y de las autoridades eclesiásticas.
Preocupación y más seguridad para el barrio San Jacinto
El presidente de la entidad vecinal, Juan Carlos Velázquez, aseguró que los habitantes del sector viven “un flagelo terrible” marcado por hechos de delincuencia y situaciones de temor cotidiano. Según sostuvo, la preocupación se incrementa por la cercanía del lugar con una escuela primaria y una plaza muy concurrida por familias y niños.
“Los vecinos entendemos que este no es el lugar”, expresó Velázquez, quien además indicó que realizaron distintas gestiones ante concejales y solicitaron el uso de la Banca Abierta para exponer formalmente la problemática en el ámbito legislativo.
Denuncian que personas ingresan escoltadas y luego circulan libremente
De acuerdo con el referente barrial, varios de los internos permanecen poco tiempo en el lugar debido a las condiciones del régimen interno. También denunció que algunas personas ingresan escoltadas y luego circulan libremente por el barrio pocos minutos después.
Velázquez explicó que la situación genera inquietud permanente entre los residentes y afirmó que existen presentaciones civiles en curso bajo investigación judicial. “El temor no es mío ni de la comisión directiva, es de todo el barrio”, remarcó.
Intento de dialogo con el párroco
Los vecinos señalaron además que intentaron dialogar con el párroco responsable de las actividades, aunque indicaron que el contacto fue limitado y se dio únicamente en una reunión convocada por la Intendencia.
Según relató Velázquez, durante ese encuentro se reconocieron algunos episodios ocurridos dentro de la sede religiosa, incluyendo situaciones vinculadas a consumos problemáticos y crisis de salud mental. Mientras tanto, los habitantes de San Jacinto continúan a la espera de medidas concretas que permitan resolver el conflicto y devolver tranquilidad a la zona.