La Navidad comienza a sentirse con fuerza en Pergamino y este domingo la Parroquia Nuestra Señora de la Merced invita a la comunidad a vivir una noche cargada de fe, emoción y espíritu navideño.
Según se informó oficialmente, durante las misas que se celebrarán a las 8:00, 11:00 y 20:00, el padre Carlos Miri realizará la bendición de las imágenes de María y José, un gesto profundamente simbólico que marca el inicio del camino hacia la Navidad.
“Con mucha alegría invitamos a toda la comunidad a participar de la bendición de las imágenes de María y José, en preparación de la Navidad”, expresaron desde el templo, destacando la importancia de este momento para renovar la fe y el encuentro comunitario.
La jornada tendrá su momento más emotivo tras la misa vespertina. En el atrio del templo, se llevará adelante el pesebre viviente, que estará a cargo de los niños de catequesis, adolescentes y jóvenes de la parroquia, quienes recrearán la escena del nacimiento de Jesús.
Desde la comisión organizadora extendieron la invitación a toda la comunidad para compartir “una noche de luz, fe y alegría compartida. Vení junto a tu familia”. Además, se informó que habrá servicio de buffet, para acompañar el encuentro en un clima fraterno y festivo.
Una tradición que atraviesa siglos
La tradición del pesebre tiene sus raíces en San Francisco de Asís, quien en la Navidad de 1223 organizó en una cueva de Italia el primer nacimiento viviente, con paja y animales, para recrear el relato evangélico y celebrar allí la misa de Nochebuena.
Con el paso del tiempo, la costumbre se extendió por los países de fe católica. Desde Italia llegó a España, donde se popularizó primero entre la nobleza y luego entre el pueblo, y más tarde se difundió en América durante la colonización y el proceso de evangelización. Así, el pesebre se transformó en una expresión viva de la Navidad, transmitida de generación en generación.
Una invitación abierta a Pergamino
En tiempos donde el encuentro y la esperanza cobran un valor especial, la propuesta de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced invita a detenerse, compartir y volver a lo esencial del mensaje navideño: el amor, la humildad y la fe vivida en comunidad.