El avance de la investigación por el homicidio del adolescente Héctor Javier Silva, de 17 años, ocurrido durante una pelea en la madrugada del sábado 19 de julio en la plazoleta del barrio Itatí, llevó a la imputación formal de dos sujetos mayores de edad como coautores materiales del crimen. Los acusados, fueron indagados por el fiscal Francisco Furnari.
En la audiencia ambos optaron por guardar silencio y no prestar declaración, en el marco del derecho constitucional que les asiste como imputados. No obstante, desde la Fiscalía se dejó en claro que esta actitud no constituye presunción alguna de culpabilidad.
Al término de la indagatoria, desde la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio 5 requirieron al Juzgado de Garantías que convierta la aprehensión en detención.
La reconstrucción del ataque
De acuerdo con la imputación formulada por el fiscal Furnari, los hechos ocurrieron cerca de las 3:15 del sábado, en la plazoleta ubicada en la intersección de las calles Virgen de Itatí y La Plata. Allí se encontraban Héctor Silva y su pareja, Luisina Baizan, cuando arribaron los ahora acusados junto a dos adolescentes mujeres.
Según consta en la causa, estos dos sujetos habrían comenzado a orinar en la vía pública, lo que provocó un reclamo de parte de la víctima y su novia. La discusión escaló rápidamente y, según la acusación, los dos imputados extrajeron armas blancas con las que atacaron al menor de manera conjunta, generando un riesgo común y actuando con aparente intención homicida.
Silva recibió al menos seis heridas, entre las que se destacan lesiones punzocortantes en el hemitórax izquierdo, una de ellas debajo del pezón, de 5,5 centímetros de profundidad, que atravesó pulmón y corazón. Estas lesiones fueron calificadas como vitales por los peritos forenses, ya que comprometieron órganos esenciales y derivaron en un shock hipovolémico y cardiogénico que causó la muerte del joven.
Además, el adolescente presentaba equimosis y heridas en brazos, piernas y torso, compatibles con un ataque coordinado y con la utilización de más de un elemento punzo-cortante, lo que refuerza la hipótesis de la participación simultánea de dos atacantes.
También lesionaron a la novia de la víctima
En el mismo hecho y contexto, Luisina Baizan, la pareja del joven asesinado, también fue agredida por los imputados y sufrió lesiones calificadas como leves, conforme el informe médico que obra en la Investigación Penal Preparatoria (IPP). Por este motivo, además del delito de homicidio simple, a Moreira y Olari se les imputa el delito de lesiones leves, en concurso real.
La figura de la coautoría
La Fiscalía sostuvo que existen indicios vehementes de que los imputados actuaron con dominio funcional del hecho, es decir, en calidad de coautores. Esta figura implica una ejecución conjunta y coordinada del delito, en la que los aportes de cada uno fueron recíprocamente necesarios para la consumación del plan delictivo.
El accionar de ambos, según la hipótesis acusatoria, fue producto de un mínimo acuerdo previo que les permitió repartirse roles durante el ataque, lo que justificaría la aplicación del artículo 45 del Código Penal, relativo a la coautoría.
En este sentido, desde la Fiscalía se citó jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, en la que se establece que cuando dos personas actúan de manera conjunta y unificada en un ataque que deriva en la muerte de la víctima, la autoría puede ser atribuida a ambos, aun cuando no se determine cuál de ellos ejecutó el golpe mortal.
Las pruebas reunidas
La acusación se apoya en el testimonio de una testigo clave, que presenció el ataque y brindó detalles relevantes durante su declaración. Además, los detectives de la DDI Pergamino lograron reunir otros elementos probatorios, como registros médicos, pericias y evidencia material que sustentan la hipótesis de que los dos imputados fueron quienes cometieron el homicidio.
En las próximas semanas, la Fiscalía continuará con las medidas de prueba y análisis forenses, mientras ambos imputados permanecen aprehendidos a disposición del Ministerio Público Fiscal.
Un barrio conmocionado
El crimen de Héctor Silva generó una profunda conmoción en la comunidad del barrio Itatí y en toda la ciudad, tanto por la corta edad de la víctima como por las circunstancias violentas en que se produjo el homicidio. Amigos, familiares y vecinos del joven manifestaron su dolor y reclamo de justicia a través de redes sociales y convocatorias espontáneas.
La causa avanza en su etapa inicial con una acusación grave y con pruebas que, según fuentes judiciales, serían suficientemente sólidas como para sostener la coautoría penal de ambos sujetos. El proceso judicial continuará su curso con las garantías previstas por el Código Procesal Penal.