El 7 de febrero falleció en Pergamino a los 50 años María Mercedes Mora, la querida "Mary", para su familia; "Mecha", "Moresca", "Mar", como la llamaba una legión de amigos que supo cosechar en su paso por Florentino Teatro Bar.
Su simpatía, carisma y presencia; su profesionalismo y su distinguida y bella voz fueron una constante en numerosos eventos que animó como locutora, y programas radiales que la tuvo como protagonista, difundidos en emisoras locales como FM City, FM Láser y LT 35 Radio Mon y FM Mágica.
Hija de Irma Beatriz Gastaldo y Ricardo Mora, Mercedes nació en Pergamino pero vivió su infancia y adolescencia en la mansedumbre del pueblo de Acevedo, rodeada del amor de una familia donde su tío Juancho hermano de su mamá- fue un pilar fundamental en su vida. Allí asistió a la escuela primaria y su ciclo secundario lo realizó en el Instituto Gianelli de Pergamino.
Su único hermano, Marcelo Ricardo Mora, es papá de Barby y Augusto sobrinos a los que quiso mucho-, que aún vive en Acevedo, donde todavía se encuentra la casa familiar.
Mercedes tenía 22 años cuando fue por primera vez mamá de Juan Cruz, hoy con 28 años y Licenciado en Historia, y residiendo en Rosario. Este hijo fue fruto de su primer matrimonio con Francisco Mondino.
Separada de Mondino, vino a Pergamino a los 26 años con su hijo Juani de 4, y empezó a trabajar por la mañana en Radio City y por las tarde como secretaria recepcionista en Gimnasio Pena.
Cursó algunos años de Lengua y Literatura y rindió como locutora local, ostentando su carnet.
Después de varios años conoció al actor local Sergio Cordero, propietario de Florentino Teatro Bar con quien tuvo un hijo: Tiago Cordero, que actualmente tiene 15 años.
"Mercedes hizo de la amistad un culto, un lugar seguro, una familia", aseguran sus amigos.
Precisamente, en su prolongada enfermedad y hasta su fallecimiento estuvo acompañada de su hermano Marcelo, sus hijos Juani y Tiago, sus amigas y amigos, sus primas y primos. "Ella se fue rodeada de amor, de ese que ella daba permanentemente".
Sus restos descansan en el Cementerio de Acevedo.