Emma Moroncini, la italiana de 91 años que salió a pie desde Tucumán el 27 de diciembre con el objetivo de caminar hasta la Basílica de Luján por la paz en el mundo, ayer cumplió el sueño tras caminar unos 1.200 kilómetros. En Pergamino se la recuerda particularmente porque en su trayecto permaneció todo un fin de semana en la ciudad y además fue recibida por el intendente Omar Pacini en nombre de los pergaminenses.
A Pergamino había llegado el viernes 6 de este mes. Participó de varias actividades durante el fin de semana. En esa oportunidad fue recibida por Pacini en la puerta del Palacio Municipal, y un numeroso grupo de vecinos se apostó en el lugar, dándole la bienvenida con aplausos y algunos visiblemente emocionados.
Luego mantuvo un breve encuentro con autoridades municipales, en el marco del cual, el intendente le entregó como obsequio un mate.
Su gracia y simpatía y el idioma italiano con palabras en español, le sacó una sonrisa a los presentes, incluso al propio intendente, y la mayoría aprovechó la oportunidad para sacarse una foto con ella.
La abuela de 91 años permaneció todo el fin de semana en la ciudad alojada en una casa de familia y el sábado participó de la misa que se realizó en la Capilla del Huerto, donde descansa la Beata María Crescencia Pérez. El domingo, viajó a la ciudad de San Nicolás para conocer la basílica y participó de actividades en el marco del Día Internacional de la Mujer.
El lunes 9 partió bien temprano desde Pergamino rumbo a la localidad de Viña, a la que arribó en las primeras horas de la tarde. El itinerario luego incluyó Arrecifes, La Luisa, Capitán Sarmiento, San Antonio de Areco, Vagués, San Andrés de Giles y Luján. En San Andrés de Giles sufrió una descompensación, por la que cayó al piso y padeció lesiones en su brazo derecho y en su rostro. Debió ser hospitalizada pero se pudo recuperar y continuar su derrotero hasta que ayer, poco después de las 9:00, pudo alcanzar la meta autoimpuesta.
Allí la esperaba una multitud. Con pasacalles, coreando su nombre, la gente intentaba tocarla, sacarse una foto con ella. Emma dio los últimos pasos tranquila y sonriente, arrastrando su carrito hasta que pudo ingresar a la iglesia, donde se realizó una misa en su honor. Además, fue declarada ciudadana ilustre de la ciudad de Luján. Ahora le falta viajar a Italia y ser recibida por el Papa Francisco. Una vez que llegue a Buenos Aires, ya tiene el pasaje en avión hacia Milán.
Un bombero pergaminense
Una nota de color la dio un joven bombero voluntario pergaminense, Carlos Galván, que caminó con Emma en su llegada a Pergamino y se entusiasmó tanto con la causa, que decidió acompañarla hasta Luján. Incluso estuvo acompañando a la abuela en las horas de internación en el hospital de San Andrés de Giles.