Es muy doloroso que los argentinos tengamos semejante deuda con los niños y, fundamentalmente, con el interior y da asco ver a los funcionarios, ocultando las tragedias, ninguneando las necesidades, escondidos, encerrados en sus burbujas de poder y fortuna, lejos del país real, y mucha más repugnancia da cuando, además, ese destrato es con su clase y su origen, expresó María del Huerto Ratto, diputada del Frente Renovador e integrante del Colegio de Nutricionistas de Buenos Aires, con relación a la muerte de un niño de la comunidad Quom, en Chaco, a causa de desnutrición, y el posterior trato del caso por funcionarios del Gobierno nacional.
La legisladora, que es vicepresidenta de la Comisión de Asuntos Agrarios y secretaria de la de Salud Pública denunció que la trasferencias de recursos del interior al Gobierno nacional ha sido inmensa y las contraprestaciones escasas. Son cotidianas las denuncias de ausencia de infraestructura vial, de salud, educativa y social, de carencias en materia de agua potable, energía, vivienda; las enormes limitaciones al acceso que tiene el interior y tragedias como la recientemente ocurrida ponen en evidencia que nada de lo relatado ha sido real, que no les interesó la mesa de los argentinos, que el interior ha sido saqueado fiscalmente y que no se cubren ni las necesidades de los que menos tienen, ni siquiera en materia alimentaria.
Con relación a las excusas que se sostienen para explicar que lo ocurrido en la comunidad Quom es un hecho social determinado la dirigente pergaminense explicó: Que nuestro país es diverso cultural y lingüísticamente no es una novedad, es así desde tiempos inmemoriales, los que deben adaptarse a esta realidad son los que les deben dar atención a la gente, y en los servicios de salud sobran las anécdotas de la falta de adecuación de los profesionales e infraestructura a las costumbres ancestrales de las distintas etnias que conforman nuestro país.