Desde el lunes y hasta el miércoles inclusive, en la sala del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 se desarrollaron las tres primeras jornadas de debate oral y público. Florencio Daniel Silva, acusado de haber disparado, se declaró inocente. El martes se leerán los alegatos finales.
Momentos de mucha tensión y tristeza pero por sobre todas las cosas pedido de justicia, se vivieron desde el lunes y hasta el miércoles inclusive, en la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 donde tuvieron lugar las tres primeras jornadas de debate oral y público por el homicidio de Juan Carlos Spitalieri. Eros y Lucas son los hijos de la víctima fatal de 54 años y quienes declararon entre los principales testigos ante los jueces Guillermo Burrone, Miguel Angel Gaspari y Guillermo Gerlero.
Los jóvenes con su declaración extensa y detallada complicaron aún más la situación de Florencio Daniel Silva, el sujeto que ocupó el banquillo de los acusados en los Tribunales.
La esposa de Spitalieri declaró como testigo de oídas porque a diferencia de sus hijos, ella no se encontraba con la víctima cuando irrumpieron tres sujetos a la vivienda de barrio Kennedy.
Se dice inocente
El imputado acompañado de su abogado Aquilino Giacomelli se declaró inocente del homicidio y denunció que lo involucró la Policía por un incidente que tuvo con un uniformado cuando intentó evitar la usurpación de un terreno con una motosierra y le dispararon en la pierna. Desde ese incidente atribuye persecución policial en su contra, incluye en esta práctica la imputación en el crimen ocurrido durante el ataque de tres personas a la casa de Spitalieri en agosto de 2019 en el barrio Kennedy. Florencio Daniel Silva declaró por varios minutos ante los jueces y entre los puntos más importantes manifestó que “en el allanamiento que terminó con su detención le plantaron las municiones calibre 22 coincidentes con los dos proyectiles que terminaron con la vida de Spitalieri”.
El fiscal Nelson Mastorchio, titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 3 acordó con el abogado defensor no producir más pruebas en la sala de audiencias y prescindir del careo entre el imputado y el Policía encargado del procedimiento. De esa manera el próximo martes, a las 10:00, está prevista la última audiencia de debate.
Hecho en cuestión
Luego de una extensa agonía y de luchar contra las dos heridas de bala recibidas en la noche del viernes 16 de agosto de 2019, Juan Carlos Spitalieri falleció el 4 de septiembre en horas del mediodía en el Hospital San José. Aunque no se confirmó oficialmente la víctima habría sufrido una hemorragia interna cuando se encontraba en la sala de cuidados intensivos del nosocomio local.
Cabe recordar que el hecho se produjo cerca de las 23:00 en una vivienda de Güiraldes al 2100, cuando Spitalieri se encontraba cenando con sus dos hijos, momento en que escucharon un fuerte golpe en la puerta principal de la vivienda. El dueño de casa acudió hacia el lugar y se encontró con sujetos encapuchados que querían ingresar al domicilio y al no poder lograr su objetivo, uno de ellos, que contaba con un arma de fuego, sin mediar palabra le aplicó dos disparos en el abdomen para posteriormente darse a la fuga. Los agresores eran tres y estaban encapuchados.
En la madrugada del lunes 16 de agosto, Sebastián Labbate instructor judicial, en un trabajo mancomunado con los detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Pergamino reunieron pruebas de las que se desprende, la participación de tres hombres, uno de 45 años (en el momento de los hechos) y sus dos hijos de 23 y 27 años. Atento a los elementos probatorios colectados, la Fiscalía actuante solicitó al Juzgado de Garantías en turno la orden de allanamiento y secuestro para tres domicilios (dos en el barrio Kennedy y otro en barrio Acevedo) así como también la detención de quien sería el autor del disparo.
Con los mandamientos judiciales, los uniformados irrumpieron en las moradas sindicadas con resultados favorables, se incautaron elementos de interés para la pesquisa y se efectivizó la detención del mayor de los posibles agresores, mientras que a los restantes se los notificó de su prohibición de acercamiento respecto de las víctimas.
Pena a recibir
Según pudo saber LA OPINION, a la figura de homicidio simple, que le imputa la Fiscalía Nº 3 del doctor Nelson Mastorchio a Florencio Daniel Silva, le suman el agravante de la utilización de arma de fuego que tiene una escala penal de condena que va de los 10 a los 25 años de cárcel.