Una intensa seguidilla de episodios delictivos viene ocurriendo desde hace varios días en la zona de la superposición de las rutas 8 y 188 entre las calles Carpani Costa y Mazzei. Personas cercanas al lugar advierten que los delincuentes roban y escapan por un descampado. Los camioneros y comerciantes son los más perjudicados.
Vecinos del lugar y comerciantes y camioneros que habitualmente desarrollan su actividad en la zona de la superposición de las rutas 8 y 188 entre las calles Carpani Costa y Mazzei están cansados de ser hostigados por los permanentes robos pirañas de delincuentes que utilizan un descampado lindero para huir después de haber cometido los ilícitos. “Esta situación viene sucediendo día tras día y nadie hace nada, esto es tierra de nadie”, le confesó con preocupación al Diario uno de los pergaminenses que posee su vivienda en ese sector de la ciudad.
Otro vecino le describió a LA OPINION la mecánica que utilizan los malvivientes para salirse con su propósito: “Los camioneros son el principal blanco. Cuando se detienen en el semáforo de Carpani Costa o cuando se bajan del camión para comprar algo, aprovechan para asaltarlos. Lo hacen a cualquier hora del día. Los desvalijan, les roban los celulares, los dejan sin nada y huyen por un descampado. Hace rato que se viene dando esto y parece que nadie hace nada”.

Uno de los asaltantes ingresó en el comercio, robó y cuando escuchó el grito del propietario huyó del lugar y olvidó su moto. (LA OPINION)
Los comerciantes de la zona también son foco de esta serie de episodios. Uno de ellos contó: “El primer domingo de la cuarentena (el 22 de marzo) le entraron por el techo a un local gastronómico y ayer un comerciante se despertó por los ruidos de los vidrios. Le había roto una puerta vidriada y el propietario gritó para persuadirlos”.
La misma persona le reveló a LA OPINION que una situación le generó impotencia: “Lo sé y no me lo han contado, pero uno de los ladrones robó, se dio a la fuga y se olvidó la moto y una mochila con ropa. Lo peor de todo es que a las pocas horas ya le habían devuelto la moto a una persona que dijo que era suya y la moto no tenía denuncia de venta”.

El mismo malviviente que olvidó su moto, también dejó ropa en una mochila. (LA OPINION)