Dos mujeres (29 y 30 años) y un hombre (38) fueron aprehendidos y puestos a disposición de la Justicia tras ser descubiertos en un domicilio de calle Gálvez. También cayó un sujeto de 27 años con pedido activo por una causa de abuso sexual.
El viernes en horas de la tarde, cerca de las 17:30, personal de la Delegación Departamental de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado de Pergamino, llevó a cabo allanamientos en cuatro domicilios del barrio John Kennedy, en el marco de una investigación por comercio de estupefacientes.
La causa en la que interviene inicialmente la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 6 a cargo de Patricia Fernández y la Oficina de Coordinación en Materia de Estupefacientes perteneciente al Ministerio Publico Fiscal local, investigaba la participación de una familia de calle Gálvez en actividades de venta de drogas en diferentes domicilios del barrio John Kennedy y en función del mismo, la Justicia contando con el apoyo del personal de Narcotráfico local, fue a lo largo de los meses incorporando pruebas que certificaban los hechos denunciados.
Los elementos aportados a la Justicia fueron contundentes y dejaron a la luz el “modus operandi” de la familia investigada, como asimismo quedaría al descubierto la organización y el entramado familiar que conformaba una red de vendedores, sus principales actores, todos pertenecientes a un mismo círculo familiar. Con todas las pruebas sobre la mesa, los investigadores tanto judiciales como policiales, eligieron el mejor momento para dar el golpe de gracia y en ausencia de la fiscal titular (Patricia Fernández), Francisco Furnari, titular de Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 2, por ser el subrogante, fue el encargado de tomar la decisión y tras analizar las pruebas obtenidas y volcadas en el expediente, no dudó en solicitar las órdenes de allanamientos para cada domicilio involucrado.
El jueves 30, el Juzgado de Garantías N° 3 a cargo de Fernando Ariel Ayestarán, tras analizar el pedido de los registros domiciliarios, otorgó las órdenes de allanamientos solicitadas por el Ministerio Público Fiscal y a partir de ese momento, solo bastó esperar el mejor momento para ejecutar las acciones, desplegándose un dispositivo policial de manera sigilosa y encubierta, con el fin de llevar a cabo las averiguaciones y tareas de inteligencia para establecer el tiempo y lugar oportuno para dar el estacazo final.
Así fue que tras recibir los informes del personal de campo que certificaban la presencia de los investigados en sus domicilios, en la tarde del viernes se implementó un operativo policial a cargo de la Delegación Anti Drogas local y presenciado y controlado desde lo judicial por la instructora de la Oficina de Estupefacientes, quien fue el nexo entre el personal policial y el fiscal Furnari, evacuando cuanta duda surgiera.
Tras el ingreso y ejecución de los allanamientos, se procedió a la aprehensión de tres personas mayores, dos mujeres de 29 y 30 años y un hombre 38, quienes al momento de la irrupción se encontraban fraccionando y empaquetando las dosis de cocaína. Al cierre de esta edición los detenidos permanecían en sede policial. Asimismo, se procedió a la identificación de un masculino de 27 años por el cual pesaba una solicitud de captura activo por el delito de abuso sexual.
Producto de las requisas domiciliarias se logró el secuestro de más de 100 dosis de clorhidrato de cocaína, fraccionada y lista para la venta, destinadas al consumidor directo, dinero en efectivo, teléfonos celulares y del interior de una chimenea se logró el secuestro de un revólver calibre 22, con seis municiones, al que se lograba acceder tras un novedoso sistema de poleas que permitía tomar el arma solo con tirar de una cuerda.
Una vez finalizadas las diligencias y cursados los resultados, la fiscalía avaló la aprehensión de los investigados en el orden del delito de Infracción al artículo 5º inciso C de la Ley Nº 23.737. La causa fue caratulada como tenencia de estupefacientes con fines de comercio y tenencia ilegal de arma de fuego y los tres involucrados permanecen en sede policial hasta que se les reciba la declaración indagatoria.