miércoles 15 de abril de 2026

En Pergamino se llevaron a cabo 25 juicios orales en los dos últimos meses

4 de junio de 2018 - 00:00

Según datos oficiales recabados por LA OPINION, el trabajo llevado a cabo por las fiscalías logró demostrar la culpabilidad de los imputados en 12 de esos episodios,. Mientras que en el resto no existieron pruebas contundentes para dictaminar una sentencia condenatoria. En relación con febrero y marzo, el incremento de la actividad fue de un 25%.


En los distintos órganos jurisdiccionales (Juzgados Correccionales, Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil y Tribunal Oral Criminal) de nuestra ciudad se llevaron a cabo, en el pasado bimestre abril-mayo de este año, 25 juicios orales de un total 30 que se encontraban fijados en la agenda de dichas dependencias de Justicia.

En relación con la estadística oficial de juicios orales realizados en los meses de febrero y marzo de 2018 -la cual fue informada por LA OPINION en la edición del domingo 1º de abril- en Pergamino se evidenció un aumento del 25%.

De esos 25 debates, el trabajo llevado a cabo por las personas que componen las fiscalías logró demostrar la culpabilidad de los imputados en 12 de esos episodios, mientras que, en igual número de casos, no existieron pruebas contundentes para convencer a los jueces de dictaminar una sentencia condenatoria.

Se observa un leve aumento respecto de las condenas logradas en el bimestre pasado debido a que se demostró la culpabilidad de los imputados en un caso más: 11 en febrero-marzo y 12 en abril-mayo.

Detalle de las condenas

Pero volviendo al análisis de los debates realizados durante abril y mayo, resulta interesante ver algunos casos puntuales.

Curioso resultó un caso en el que la víctima solicitó que el proceso no siguiera adelante en virtud de haber hecho las paces con el imputado, por lo que el agente fiscal Pablo Santamarina desistió de la continuación del enjuiciamiento penal por encontrarse zanjadas las diferencias entre las partes. Un ejemplo de cómo a veces el delito puede ser perdonado por quien lo sufre.

La instrucción más resonante, en cuanto a la pena impuesta a un imputado –nueve años de prisión de efectivo cumplimiento-, tuvo su trámite por ante la Fiscalía Nº 3 departamental, a cargo de Nelson Mastorchio; la misma se inició por un homicidio acaecido a la salida de un boliche bailable del Segundo Cruce en septiembre de 2015. El debate oral fue seguido de cerca por los medios locales debido a que el caso conmocionó a toda la sociedad.

Otro caso dable de destacar es la condena al pago de una multa por parte un individuo que desde de junio de 2015 no cumplió con sus obligaciones alimentarias respecto de sus dos hijos menores de edad. Dicha conducta se encontró demostrada, entre otras cosas, a partir del incumplimiento del depósito mensual en la cuenta judicial del Banco de la Provincia de Buenos Aires, abierta a tales fines, que previamente se había convenido por las partes ante el titular del Juzgado de Familia departamental, Walter Ariel Giuliani, a pesar de contar con recursos económicos suficientes para ello. Los elementos probatorios fueron colectados por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 4, encabezada por Karina Póllice, especializada en este tipo de conflictos intrafamiliares.

Cobró relevancia también la condena impartida a un oficial de Policía que ocasionó lesiones de carácter leve a otro automovilista por girar imprudentemente en “U” en una transitada arteria de nuestra ciudad. Dicha condena, por el hecho ocurrido en diciembre de 2015 en horas del mediodía, ascendió a un año de inhabilitación especial para conducir todo tipo de vehículo y al pago de una multa. Si bien los efectivos policiales pueden realizar maniobras peligrosas, prohibidas para el resto de los automovilistas, al conducir los móviles oficiales con fundamento en la necesidad lógica de acudir rápidamente al lugar de los hechos, esta urgencia debe poder justificarse y encuadrarse en los protocolos de actuación policiales; situación que en este caso no ocurrió.

Dicha instrucción estuvo a cargo del equipo de trabajo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 6 a cargo de Patricia Fernández, que reunió los elementos de prueba suficientes, tanto testimoniales como periciales, para lograr demostrar la culpabilidad del personal de seguridad.

Párrafo aparte merece la labor investigativa realizada por la Fiscalía del Fuero de Responsabilidad Juvenil Nº 1 que preside Horacio Oldani que, como fruto de su pesquisa, obtuvo un veredicto condenatorio por parte de la titular del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil -Gladys Hamué- quien consideró que contaba con la prueba suficiente como para condenar a un menor imputable a la pena de tres años de prisión de efectivo cumplimiento, por el delito de robo doblemente agravado por efracción y escalamiento, ocurrido a mediados de 2017.

Por último, a finales del mes pasado la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 1 dirigida por Horacio Lasarte logró sentar en el banquillo de los acusados a un joven que había sido detenido a finales de mes de mayo de 2016 por conducir una motocicleta que presentaba la numeración del chasis y del motor adulterada. El delito de encubrimiento fue por el cual se enjuició al imputado, por ante el magistrado subrogante del Juzgado Correccional Nº 2 de nuestra ciudad -Carlos Picco-. Antes de quedar detenido, el imputado había sido buscado por la justicia por aproximadamente un año y gracias a que el personal integrante de la fiscalía solicitó y generó una orden de captura, el mismo pudo ser sometido a derecho.

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