Es propietario de Skull Tattoo Studio, uno de los locales más reconocidos del rubro en el país. El moderno y confortable espacio cuenta con dos plantas y una terraza. Muchos famosos, entre ellos Diego Maradona, Candelaria Tinelli, Federico Bal y Dennis Rodman llevan en su piel los diseños de los artistas regenteados por este joven coterráneo.
DE LA REDACCION. Ubicado en el corazón del coqueto barrio porteño de Palermo, se encuentra Skull Tattoo Studio, uno de los locales más importantes del rubro en el país. Además de su calidad, el hecho de que sea el elegido por reconocidos artistas y deportistas lo han puesto en la cúspide. Su propietario es un pergaminense que vive desde hace más de 20 años en la Ciudad de Buenos Aires. Die Palermo, como se lo conoce, es un joven empresario que supo darle forma a una idea y desde hace un tiempo su emprendimiento es sinónimo de profesionalismo, buen gusto y reconocimiento, ya que los trabajos que se realizan allí están siempre un paso más adelante que el resto.
El moderno y confortable espacio cuenta con dos plantas y una terraza sito en Gurruchaga 1490. Los artistas (tatuadores) con 12 años de experiencia son venezolanos, brasileros, argentinos y una chica colombiana. Además de algunos invitados que llegan a trabajar al país por un corto tiempo desde diferentes partes del mundo y realizan sus obras en el local que recibe a artistas, deportistas y público en general.
Desde Diego Maradona hasta Dennis Rodman, pasando por Candelaria Tinelli, Federico Bal, Nicolás Cabré, Patricio Albanese, Nicolás Colazo, Vitto Saravia, Sofía Clérici, Ailén Bechara, Favio Posca, Matías Kranevitter, Gisela Bernal, El Ninja Horacio, Gino Peruzzi, Lucas Barrios, Martín Insaurralde y Jésica Cirio, pasaron por Skull.
En una entrevista concedida a LA OPINION, habló de su auspicioso presente y del camino transitado.
-¿Cómo surge la idea de instalar una casa de tatuajes?
-Me gustaban los tattoo y siempre me pareció algo copado. Lo empecé a hablar con un chico que me tatuaba y surgió la idea de un futuro no muy lejano hacer un proyecto juntos, así comenzamos a darle forma. Luego por esas cosas de la vida, este chico decidió dar un paso al costado y emprendí solo esta iniciativa que lleva más de tres años.
- Y en muy poco tiempo Skull Tattoo se transformó en un clásico
-Es como todo en la vida, desde el local buscamos lo mejor para nuestros clientes que en muchos casos o casi siempre nos vuelven a elegir y se transforman en amigos. Los artistas son buenos, el local es el más lindo de Buenos Aires y la gente que conforma el equipo (recepcionista y más), sumado a la ubicación hacen que este emprendimiento crezca casa día. Antes cuando vos querías hacerte un tattoo tenías que ir a la famosa Galería Bond Street y lo que quise hacer es buscar un lugar que a mí me gustaría entrar a tatuarme con buena decoración y en un barrio (Palermo) que fuera atípico al under del tattoo. Luego juntamos un grupo humano muy lindo, súper profesionales y se buscó un lugar donde no nos fijamos cómo se iba a recuperar la inversión sino que siempre tuvimos en cuenta el confort de la gente. Que aquellos que nos visitaban se sintieran cómodos en un espacio que no tengo dudas que gusta y mucho.
-¿Clientes, amigos y personalidades, todos en un mismo lugar?
-En cuanto a los clientes, al principio fue por amigos, después el boca en boca y actualmente Skull Tattoo Studio se ganó con mucho trabajo, dedicación y profesionalismo un nombre más que importante en la Ciudad de Buenos Aires.
Estoy muy poco en el local por tener otros emprendimientos, sin embargo cuando llegan figuras como la de Dennis Rodman, que fue programada, los chicos de recepción me avisaron y fui para esperarlo. En el caso de Diego (Maradona) también me contaron que quería ir y era un 24 de diciembre y prácticamente hubo que abrirle el local para él. Con Diego habíamos estado algunas veces anteriormente y siempre tuve la misma admiración. Estos dos personajes generan algo muy raro, tenerlos en frente y que elijan tu lugar y te brinden un voto de confianza para hacerse algo en la piel para siempre, te llena de satisfacción, sorprende y produce algo difícil de explicar con palabras.
-Historias muchas, ¿algunas se pueden contar?
- Anécdotas del local tengo muchas y también puedo decirte que la gente nos visita por el cuidado de su imagen a la hora de la privacidad. Cuando algún famoso o estrella a nivel internacional llega a Skull se viraliza en las redes sociales, medios de comunicación y más, solo si el cliente lo decide y en este caso se maneja en forma conjunta con la prensa de nuestro local.
-¿Los pergaminenses también eligen Skull?
-Gente de Pergamino se comunica conmigo y las derivo con Jenny o Karina que son las dos chicas de recepción y ellas saben por el estilo de tattoo que vos querés hacerte (oriental, puntillismo y tradicional, entre otros) a qué artista podés elegir. Seguro que con los amigos de mi ciudad querida siempre tengo un trato distinto, aunque por viajes u otras ocupaciones no puedo hacerlo con todos los pergaminenses que nos buscan como una alternativa.
-Además de este emprendimiento, ¿en qué otros proyectos estás involucrado?
-También tengo un salón de belleza, On Hair Boutique, ubicado en Palermo Hollywood y desde hace unos días, también en el mismo barrio, un centro de entrenamiento con el famoso y conocido a nivel mundial electrofitness, por medio de una marca española muy conocida que se llama Wiemspro (Wireless Services Innovation) y en Argentina recién se está conociendo aunque en Europa lleva más o menos entre cinco y ocho años. Pero como todo se hace con esfuerzo y con ese toque de suerte, dejando todo lo que uno tiene, no tengo dudas que también la gente va a confiar en nosotros.
-¿Estás en contacto con Pergamino?
-Pergamino es mi ciudad, es lo que amo. Tengo contacto con mucha gente y a pesar que la distancia es poca, las ocupaciones hacen que uno no pueda ir cuantas veces quiera y relajarse un poco. Extraño poder viajar para ver a Douglas, aunque mi fanatismo por el rojinegro sigue intacto y lo alimento desde casa viendo los partidos por televisión, sé que no es lo mismo. Solo puedo decir que si estuviese viviendo allá estaría una hora y media antes en la cancha esperando el partido y viviendo la previa con amigos y conocidos.