El animal prehistórico fue hallado por trabajadores de la fábrica Almar mientras realizaban un pozo de unos seis metros de profundidad a la vera del alambrado perimetral de la planta. Un equipo de paleontólogos trabaja en el lugar.
DE LA REDACCION. Un grupo de operarios que realizaba un profundo pozo en la localidad bonaerense de Rojas encontraron restos de un gliptodonte enterrado hace 10 mil años.
Los trabajadores, de la fábrica Almar, encontraron el animal prehistórico cuando llegaron a unos seis metros de profundidad y desde la empresa resolvieron parar con la obra y comunicar lo sucedido al municipio.
Las autoridades se pusieron rápidamente en contacto con el paleontólogo Damián Voglino, perteneciente al Centro del Registro del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico, quien se puso a trabajar en el lugar con su equipo.
Hallazgo
El martes, cuando Maximiliano y Carlos, dos operarios de la firma de Roberto Zeballos, contratada a tales efectos, realizaban una excavación de unos seis metros de profundidad a la vera del alambrado perimetral de la planta de la firma Almar, que da a calle Oyhanarte, en barrio Belgrano, a pocos metros del portón de acceso, detectaron una extraña roca de gran volumen. Al tacto, la supuesta roca se desgranaba y en instantes se dieron cuenta de que se trataba de huesos. O, más bien, de restos fósiles. Como paleontólogos, con una cuchara de albañil se abocaron a desenterrar con cuidados los restos, y comprobaron sus sospechas.
Interrumpieron el trabajo y avisaron a su jefe quien, a su vez, dio aviso a los titulares de Almar. La cadena de sucesos continuó con el llamado oportuno al director municipal de Cultura, Alejandro Elcoro. Este, a su vez, tomó contacto con el Centro de Registro del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico (Crepap), que comisionó a nuestra ciudad a Damián Voglino.
El Crepap pertenece a la Dirección Provincial de Museos y Preservación Patrimonial del gobierno provincial, y es su objetivo la protección, conservación y registro del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico de la provincia.
Voglino, en diálogo con este diario, explicó que la tarea que demandara sus mayores esfuerzos son ahora la preservación de los restos mediante yeso y su extracción del fondo de la excavación. Este trabajo, muy preciso y complejo, se completaba ayer por la tarde, ya sobrepasado el cierre de esta edición.
Los restos pertenecen al patrimonio paleontológico de esa ciudad por lo cual, según Voglino, sería fundamental que gliptodonte se conserve en Rojas, en un lugar adecuado. Mientras tanto, ahora se deberá realizar la tarea de quitar el yeso protector e iniciar los protocolos de mantenimiento de los restos, lo cual posiblemente se realice en dependencias de la Fundación Rojas.
Mientras se espera el resultado de los trabajos de laboratorio que continuará realizando Voglino, no se puede menos que reconocerse la premura y corrección con la que actuaron todos los involucrados en la ya descripta cadena de sucesos que va desde el hallazgo de los restos a su disposición final: desde los trabajadores que los descubrieron, y su responsable, pasando por los funcionarios y directivos de la firma Almar, y el gobierno local a través de su dirección de Cultura, todos obraron de manera perfecta para preservar un testimonio del patrimonio paleontológico.
Gliptodonte
El gliptodonte era un enorme mamífero prehistórico que vivió en América del sur y que vino de América del Norte y cuya característica principal era su capa protectora, un caparazón que lo blindaba y protegía de los depredadores de la época.
Esta coraza ósea era muy resistente y era capaz de soportar mordidas de tigres dientes de sable y lobos gigantes. Era un animal pesado, poco ágil, del tamaño de un hipopótamo y con una fuerza descomunal.
Fue tanto el éxito de este animal del sur de América que llegó a existir hasta la llegada del ser humano
(Fuente: El Nuevo Rojense)