Esta época del año en la que se registran temperaturas cada vez más altas trae aparejada una gran cantidad de inconvenientes, como lo son la escasez de agua, los problemas con el suministro de electricidad, el agua servida -por el desagote de las piletas- y la recurrente problemática por la falta de mantenimiento de terrenos baldíos. Por esta cuestión en este período comienzan a llegar a nuestra redacción reclamos provenientes desde distintos puntos de la ciudad y en muchos casos recaen una y otra vez sobre los mismos terrenos.
La cuestión radica muchas veces en el descuido de los propietarios que no atienden el reclamo de los vecinos damnificados y hacen oídos sordos a la orden municipal de acondicionar sus lotes, pero a menudo también suelen registrarse descuidos en terrenos fiscales.
A este factor se le suma el rápido crecimiento de las malezas en la temporada primavera-verano, lo que propicia la proliferación de insectos como las moscas, los mosquitos y los roedores, un problema para nada menor que afecta directamente a los residentes de las casas aledañas. Por lo tanto es menester que los propietarios de lotes baldíos los mantengan en condiciones, respetando las reglas de convivencia para beneficio de muchos vecinos que son víctimas de la dejadez de otros.
Por otra parte, la existencia de estos lotes deshabitados con altas malezas hace que algunas esquinas de la ciudad se vean inseguras para los residentes. En muchos casos se advierte un profundo malestar por lo que entienden es una falta a la regla de convivencia por parte del propietario y un abandono por parte de las autoridades municipales.
Además de la inseguridad que generan en algunos sectores, se añaden otras cuestiones: la proliferación de insectos y el mal olor que genera la basura estacionada, esto último también por desidia de vecinos que utilizan el espacio para deshacerse de los residuos.
Basura
En estos terrenos sin edificaciones, también es posible visualizar una gran cantidad de bolsas con residuos domiciliarios, botellas de plástico, vidrios, ramas, escombros y hasta animales muertos, una lista con gran variedad de desechos orgánicos e inorgánicos que contaminan el ambiente.
Los pastos altos en algunos lotes y la basura que se tira, ocasionan serios inconvenientes a los vecinos, que con la llegada del verano padecen la proliferación de moscas, mosquitos y alacranes.
Por eso se recomienda mantener el pasto corto, además de no acumular escombros y materiales viejos, que es donde habitualmente se alojan.
Se han reportado casos de ejemplares de víboras color verde de aproximadamente 70 centímetros de largo y alacranes de entre 2 y 5 centímetros. El grueso de la población por lo general desconoce si son o no inofensivos y temen por alguna picadura.
En el caso de los alacranes, entre sus características principales se encuentra la actividad nocturna. El alacrán solo ataca cuando se lo pisa o toca pero lo hace para defenderse. Es de hábitos domiciliarios y subterráneos. En tal sentido se recomienda a la población mantener limpios y libres de escombros los patios y baldíos cercanos a las viviendas; eliminar cucarachas y otros insectos caseros; se recomienda tapar hendijas y rajaduras para evitar el acceso a la vivienda; usar insecticidas para el hogar que contengan piretoides y revisar el calzado antes de colocarlo. La captura se deberá realizar con una pinza y se deberá colocar en un frasco con tapa y orificios o llevarlos a Saneamiento Ambiental.
Acciones legales
Es importante aclarar que cuando se registran casos de descuidos en terrenos deshabitados, el Municipio debe intimar al propietario del lote para que acondicione el lugar. Si no recibe respuesta, tiene la facultad de realizar una toma de posesión precaria, que consiste en ingresar al sitio y llevar a cabo la correspondiente limpieza. Una vez efectuada la acción, los gastos ocasionados son cobrados al responsable por medio del impuesto municipal. Hasta que la persona no efectúe el pago correspondiente, no recuperará la posesión de su lote, más allá de no perder la titularidad del mismo.