El combo entre el frío y la falta de precipitaciones en los partidos del sur de Buenos Aires, provocan incertidumbre sobre los potenciales rendimientos. Todo parece encaminado a que el patrón de lluvias de este mes se acerque a un comportamiento normal.
DE LA REDACCION. El fin de semana se presentó muy cálido pero el comienzo de esta semana encontró en el retorno de la circulación del noreste el aporte de humedad necesaria como para que vuelvan a generarse precipitaciones durante la jornada de hoy, sin embargo estas últimas ya no son del volumen de los eventos que se presentaban en el mes pasado. Todo parece encaminado a que el patrón de precipitaciones de este mes se acerque más a un comportamiento normal, haciendo la salvedad que se perfila muy pobre la oferta de agua para la zona sur de la región pampeana, lo cual por cierto condiciona el cierre de la campaña de granos finos en la zona.
Según el informe semanal de la Consultora de Climatología Aplicada, si se habla de condicionamientos, los vientos del sur sudoeste que se intensificarán en las próximas horas impondrán una masa de aire frío que puede afectar con heladas los amaneceres del viernes y sábado en los corredores serranos de Buenos Aires. Este evento encuentra en un estado muy vulnerable a los dos cultivos principales de la fina. Tanto el trigo como la cebada ya sufrieron heladas el viernes 28 y es altamente probable que, más que nada el sábado, esta situación se repita. Esta condición térmica queda básicamente restringida a las zonas habitualmente más frías de Buenos Aires y que, por lo general, reciben las últimas heladas: Azul, Tandil, Chillar, Benito Juárez, en la zona serrana de Tandilia y otras como Coronel Suárez, Pigüé, correspondientes a la serranía de Ventania. El avance de aire frío se sentirá sobre la zona núcleo, pero no con marcas capaces de provocar heladas.
La circulación que provocará la entrada de aire frío de las próximas horas se modifica de manera significativa el sábado con una rotación de vientos al sector noreste, con rápida incorporación de aire húmedo. Bajo estas circunstancias, las condiciones del tiempo se vuelven inestables el domingo y gran parte de la zona núcleo recibirá precipitaciones de variada intensidad, con promedios anuales superiores a los 20 milímetros en el centro sur de Córdoba, sur de Santa Fe y sur de Entre Ríos, disminuyendo los aportes pluviales sobre el norte de Buenos Aires y La Plata, siendo marginal la oferta de agua para el sur de la región pampeana.
En esta época del año comienzan a verse favorecidos los sistemas precipitantes de escala reducida, que se superponen con más de vasta cobertura generalmente ligados a pasajes frontales con posterior descenso de temperatura. Mientras el ambiente se mantenga húmedo y se den condiciones de rápido crecimiento de las temperaturas máximas, este tipo de eventos encuentra condiciones para desarrollarse, sin ir más lejos esto está ocurriendo hoy en corredores que van desde el centro este cordobés hasta el sur entrerriano, provocando en muchos casos precipitaciones fuera de pronóstico.
En el arranque de las siembras de soja se nota que la disponibilidad de agua es en general buena, claro está con un escenario más complejo en la zona central de Córdoba, también en zonas del centro de la franja sur de Entre Ríos se observan ajustes en las reservas de humedad. En este sentido son muy importantes las precipitaciones que puedan llegar el domingo. Los pronósticos no se perfilan como para satisfacer en forma total la necesidad hídrica del perfil en las zonas más necesitadas, sin embargo puede esperarse un nivel de lluvias que favorecería la recomposición superficial de la humedad y aliente a los productores a comenzar o retomar las siembras, según sea el caso.
Fuera del área perjudicada por las excesivas precipitaciones de octubre se observa que el avance de la siembra, con algunos atrasos, va encontrando una coyuntura climática que lentamente la va encausando. Se entiende que las zonas más corridas hacia el oeste de Córdoba aún tienen tiempo como para acomodar el perfil de humedad durante el resto de noviembre, no solo para las siembras de soja de primera sino también para las siembras de maíces tardíos durante diciembre.
El combo entre el enfriamiento y la falta de precipitaciones en los partidos del sur de Buenos Aires, principalmente los costeros, provocan incertidumbre sobre los potenciales rendimientos que mostrarán los cultivares. Algunos afectados por enfriamientos tardíos y otros por falta de agua configuran un panorama complicado para anticipar resultados de la campaña en la zona triguera más importante del país.